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OBSERVAN LEJANA ESTRELLA SIMBIOTICA
 
Desde Paranal, Chile, logran distinguir los componentes de una estrella binaria simbiótica a 1.070 años luz de distancia.


Nubes alrededor de la estrella Betelgeuse. ESO. (7 Dic. 2011 - ESO) Utilizando el interferómetro óptico del VLT del Observatorio Europeo Austral, en Paranal, astrónomos europeos han logrado obtener imágenes que muestran a las estrellas de un sistema binario que comparten material estelar (simbiótica) separadas. Los nuevos resultados muestran que la transferencia de masa de una estrella a la otra en este sistema binario es más suave de lo esperado.

Imagen izquierda: Reconstrucción de las imágenes de la estrella binaria SS Lep realizadas por el PIONIER del VLTI. La gigante M y la estrella A se distingen claramente orbitando en torno a un centro de masa común. La distorción de la gigante roja no sería causada por efectos de mareas sino por asimetría.

Combinando la luz captada por cuatro telescopios en el Observatorio Paranal de ESO, en la Región de Antofagasta (Chile), lograron crear un telescopio virtual de 130 metros de diámetro, con una visión 50 veces más nítida que la del Telescopio Espacial Hubble NASA/ESA.

“Ahora podemos combinar la luz de cuatro telescopios del VLT y crear imágenes súper nítidas mucho más rápido que antes”, dice Nicolas Blind (IPAG, Grenoble, Francia), autor principal del artículo que presenta los resultados. “Las imágenes son tan nítidas que no sólo podemos observar las estrellas que orbitan entre sí, sino también medir el tamaño de la estrella más grande”.

Los astrónomos observaron [1] el sistema binario SS Leporis en la constelación de Lepus (La Liebre, al sur de Orión) y ubicada a 1.070 años luz de la Tierra, que contiene dos estrellas que orbitan una en torno a la otra en 260 días. Las estrellas están separadas por una distancia un poco mayor que la que existe entre el Sol y la Tierra, y la más grande y fría de ellas, una gigante roja, mide un cuarto de esta distancia –esto equivale aproximadamente a la órbita de Mercurio. Debido su cercanía, la compañera más pequeña y caliente ya ha captado casi la mitad de la masa de su compañera.

“Sabíamos que esta estrella doble era inusual, y que el material estaba fluyendo de una estrella a la otra”, dice Henri Boffin de ESO, co-autor del estudio. “Sin embargo, lo que descubrimos es que la forma en que probablemente ocurrió la transferencia de masa es completamente diferente a los modelos que existen de este proceso. La ´mordida` de la estrella vampiro es muy suave pero altamente efectiva”.

Las nuevas observaciones son lo bastante nítidas como para mostrar que la estrella gigante es más pequeña de lo que se pensaba previamente, lo que hace aún más difícil explicar cómo la gigante roja transfirió materia hacia su compañera. Los astrónomos ahora piensan que la materia, en lugar de fluir como un torrente desde una estrella hacia la otra, fue expulsada de la estrella gigante en forma de viento estelar para luego ser capturada por la compañera más caliente.

“Estas observaciones han demostrado las nuevas capacidades del Interferómetro del Very Large Telescope para tomar imágenes instantáneas. Con esto se pavimenta el camino para muchos estudios fascinantes que vendrán sobre estrellas dobles que interactúan”, concluye el co-autor Jean-Philippe Berger de ESO.

Notas:
[1] Las fotografías fueron creadas a partir de observaciones realizadas con el Interferómetro del Very Large Telescope (VLTI) en el Observatorio Paranal de ESO, empleando los cuatro Telescopios Auxiliares de 1,8 metros. La luz de estos telescopios fue combinada por el instrumento PIONIER (ver noticia anterior en inglés).
PIONIER, desarrollado en LAOG/IPAG en Grenoble, Francia, es un instrumento visitante en el Observatorio Paranal. PIONIER es financiado por la Universidad Joseph Fourier, IPAG, INSU-CNRS (ASHRA-PNPS-PNP) ANR 2G-VLTI y ANR Exozodi. IPAG es parte del Observatorio de Grenoble (OSUG).
Los ingenieros del VLTI tuvieron que controlar la distancia que recorrió la luz desde los telescopios, ampliamente separados entre sí, con una precisión de alrededor de un centésimo del grosor de una hebra de cabello humano. Una vez que la luz entró a PIONIER, ésta fue dirigida al corazón del instrumento: un notable circuito óptico, más pequeño que una tarjeta de crédito, el que finalmente combinó las ondas de luz desde los distintos telescopios con una gran precisión, haciendo posible la interferencia. El poder de resolución del conjunto de telescopios no es comparable al de cada Telescopio Auxiliar de 1,8 metros, ya que combinados equivalen a un “telescopio virtual” mucho mayor, de unos 130 metros de ancho, limitado sólo por la distancia máxima donde se pueden ubicar los telescopios.
La resolución del Telescopio Espacial Hubble NASA/ESA es de aproximadamente 50 milésimas de segundos de arco mientras que la resolución alcanzable con el VLTI es de alrededor una milésima de segundo de arco, correspondiente al tamaño aparente de un astronauta en la superficie de la Luna, visto desde la Tierra.

Ver artículo científico.

Datos de SS Lepus:
Ascensión recta a: 06h 04min 59,1s
Declinación d: -16º 29’ 04’’
Magnitud visual: +4,97 (conjunta)
Magnitud absoluta: -2,66 (conjunta)
Fuente: Wikipedia.


Mira al otro lado:
 
TELESCOPIO VISTA DESCUBRE CÚMULOS ESCONDIDOS
 
Con su vista de infrarrojo pueda mirar a través del polvo y los gases, y a través del corazón de la Vía Láctea.


Nubes alrededor de la estrella Betelgeuse. ESO.

(19 de Octubre, 2011 - ESO) Dos nuevos cúmulos globulares pasaron a engrosar la exclusiva lista de cúmulos globulares que se conocían hasta ahora en la Vía Láctea. (Va un total de 160).

Imagenes: (Arriba) La región del recién descubierto cúmulo globular VVV CL001 en luz visible. (abajo) en luz infrarroja. El cúmulo globular más brillante UKS 1 aparece a la derecha.

El hallazgo apareció en las nuevas imágenes obtenidas por el telescopio VISTA de ESO en el Observatorio Paranal, en Chile, como parte del programa de sondeo de la Vía Láctea llamado VVV. Este sondeo también ha detectado el primer cúmulo abierto ubicado más allá del centro de la Vía Láctea y cuya luz ha tenido que viajar a través del polvo y el gas que obscurecen el corazón de nuestra galaxia, para llegar hasta nosotros.

El brillante de los dos cúmulos globulares, llamado UKS 1, domina el lado derecho de la primera de las nuevas imágenes infrarrojas del telescopio de sondeo VISTA de ESO, en el Observatorio Paranal en Chile. Pero si dirigimos la mirada aún más lejos, encontraremos una sorpresa que permanecía escondida en este rico campo de estrellas: un tenue cúmulo globular descubierto gracias a los datos obtenidos por uno de los sondeos de VISTA. Es necesario mirar muy de cerca esta imagen para ver este otro cúmulo estelar llamado VVV CL001, visible como una pequeña colección de estrellas en la parte izquierda de la foto.

VVV CL001 es sólo el primero de los cúmulos globulares descubiertos por VISTA. El mismo equipo ha encontrado un segundo objeto, conocido como VVV CL002, que aparece en la segunda imagen [1]. Es posible que esta pequeña y débil agrupación sea el cúmulo globular más cercano al centro de la Vía Láctea que se conoce. Descubrir un nuevo cúmulo globular en nuestra Vía Láctea es algo muy inusual. El último fue descubierto en 2010, y sólo se conocían 158 cúmulos globulares en nuestra galaxia antes de este nuevo descubrimiento.

Estos nuevos cúmulos son hallazgos iniciales del sondeo VISTA de Variables en la Vía Láctea (VVV) que de manera sistemática estudia de las partes centrales de la Vía Láctea en luz infrarroja. El equipo VVV está dirigido por Dante Minniti (Pontificia Universidad Católica de Chile) y Philip Lucas (Centro de Investigación de Astrofísica de la Universidad de Hertfordshire, Reino Unido).

Además de cúmulos globulares, VISTA está encontrando muchos cúmulos abiertos o galácticos, objetos mucho más comunes que los cúmulos globulares y que contienen menos estrellas y más jóvenes. Otro cúmulo anunciado recientemente, VVV CL003, parece ser un cúmulo abierto que se encuentra hacia el corazón de la Vía Láctea, pero más allá, a unos 15 000 años-luz del centro. Este es el primer cúmulo de este tipo descubierto al otro lado de la Vía Láctea.

Los cúmulos recién descubiertos son tan tenues que no es extraño que hayan permanecido ocultos durante tanto tiempo; UKS 1 (visible en la primera imagen), que evidentemente eclipsa a los cúmulos debutantes, era hasta hace unos pocos años el cúmulo globular más tenue que se conocía en la Vía Láctea. Debido a la absorción y el enrojecimiento de la luz estelar a causa del polvo interestelar, estos objetos sólo pueden ser observados en la luz infrarroja y VISTA, el telescopio de sondeo más grande del mundo, es ideal para la búsqueda de nuevos cúmulos ocultos detrás del polvo en las partes centrales de la Vía Láctea [2].

Existe la interesante posibilidad de que VVV CL001 esté gravitacionalmente unida a UKS 1, lo que convertiría a estas dos agrupaciones estelares en el primer cúmulo globular binario de la Vía Láctea. Sin embargo, esto también podría ser sólo un efecto causado por la línea de visión, y que los cúmulos estén en realidad separados por una distancia inmensa.

Estas fotos de VISTA fueron creadas a partir de imágenes tomadas a través de los filtros J (en azul), H (en verde), y K (en rojo) en el infrarrojo cercano. El tamaño de las imágenes muestra sólo una pequeña fracción del campo completo de visión de VISTA.

Notas
[1] El descubrimiento de los nuevos cúmulos fue anunciado en San Juan, Argentina, durante la primera reunión binacional de las sociedades astronómicas de Argentina y Chile. [2] Los diminutos granos de polvo que forman las grandes nubes al interior de las galaxias dispersan con mucha más fuerza la luz azul que la luz roja e infrarroja. Como resultado, los astrónomos pueden ver a través del polvo mucho más eficazmente si estudian la luz infrarroja en lugar de la radiación visible que nuestros ojos están acostumbrados a ver.

Otras noticias del VISTA.


Impresionante:
 
LAS LLAMARADAS DE BETELGEUSE
 
Esta nueva imagen revela una gran nebulosa alrededor de la estrella súper gigante, allí se detectaron elementos semejantes a los que forman la corteza terrestre.


Nubes alrededor de la estrella Betelgeuse. ESO.(26 Junio 2011 - NASA) Utilizando el instrumento VISIR del Very Large Telescope (VLT) de ESO en Cerro Paranal en Chile, astrónomos lograron fotografiar una compleja y brillante nebulosa alrededor de la estrella súper gigante Betelgeuse, con un nivel de detalles nunca antes alcanzado. Esta estructura, semejante a llamaradas que emanan desde la estrella, se forma a medida que la gigante roja va perdiendo material hacia el espacio.

Imagen: La espectacular nebulosa alrededor de la brillante y súper gigante estrella Betelgeuse tomada por la cámara infrarroja VISIR, del VLT. Semejante a llamaradas que emanan desde la estrella, se forma a medida que la gigante va perdiendo material hacia el espacio. Las observaciones previas de las columnas realizadas con NACO son reproducidas en el disco central. El pequeño círculo rojo en el medio tiene un diámetro equivalente a cuatro veces y media la órbita de la Tierra y representa la ubicación de la superficie visible de Betelgeuse. El disco negro corresponde a un "coronógrafo" del instrumento, que tapa la parte más brillante de la imagen para poder observar la tenue nebulosa.

Betelgeuse. la estrella más brillante de la constelación de Orión es una gigante roja con unas 16 veces la masa del Sol y está ubicada a unos 670 años luz de distancia. La estrella es tan grande que los astrónomos pueden ver su disco, siendo este el único caso después del Sol. Todas las demás estrellas se ven sólo como puntos brillantes.

El material visible en la imagen probablemente corresponde a polvo de silicato y aluminio. Este es el mismo material que compone la mayor parte de la corteza de la Tierra y de otros planetas rocosos. En algún momento del pasado distante, una estrella masiva (y hoy extinta) similar a Betelgeuse formó los silicatos que hoy existen en la Tierra.

Betelgeuse, una súper gigante roja en la constelación de Orión, es una de las estrellas más brillantes en el cielo nocturno. También es una de las más grandes, con un tamaño similar a la órbita de Júpiter – casi cuatro veces y media el diámetro de la órbita de la Tierra. La imagen del VLT muestra la nebulosa circundante, mucho más grande que la estrella misma, extendiéndose 60 mil millones de kilómetros desde de la superficie de la estrella, lo que equivale a unas 400 veces la distancia entre la Tierra y el Sol.

Las súper gigantes rojas como Betelgeuse representan una de las últimas etapas en la vida de una estrella masiva. En esta corta etapa de vida, la estrella aumenta su tamaño expeliendo sus capas exteriores hacia el espacio a una gran velocidad; inmensas cantidades de material (alrededor de la masa del Sol) son emitidas en solo 10.000 años.

El proceso mediante el cual el material es expulsado de una estrella como Betelgeuse incluye dos fenómenos. El primero consiste en la formación de grandes columnas de gas (mucho más pequeñas que la nebulosa recién fotografiada) que se extienden hacia el espacio desde la superficie de la estrella, previamente detectado con el instrumento NACO del VLT [1]. El otro, responsable de la eyección de las columnas de gas, es el vigoroso movimiento hacia arriba y abajo de burbujas gigantes en la atmósfera de Betelgeuse, proceso similar al del agua hirviendo en una olla.

Los nuevos resultados muestran que las columnas visibles cerca de la estrella probablemente están conectadas a estructuras de la parte exterior de la nebulosa, fotografiadas en el infrarrojo gracias a VISIR. La forma irregular y asimétrica del material indica que la estrella no perdió sus capas externas de una manera simétrica. Las burbujas de material estelar y las gigantes columnas que éstas originan pueden ser responsables de la apariencia abultada de la nebulosa.

En esta imagen compuesta, las observaciones previas de las columnas realizadas con NACO son reproducidas en el disco central. El pequeño círculo rojo en el medio tiene un diámetro equivalente a cuatro veces y media la órbita de la Tierra y representa la ubicación de la superficie visible de Betelgeuse. El disco negro corresponde a una parte muy brillante de la imagen que fue tapada para poder observar la tenue nebulosa. Las imágenes de VISIR fueron obtenidas a través de filtros infrarrojos sensibles a la radiación en diferentes longitudes de onda, donde el amarillo corresponde a longitudes de onda más cortas y el rojo a longitudes de ondas más largas. El campo de visión es de 5.63 x 5.63 segundos de arcos.

Notas:
[1] NACO es un instrumento del VLT que combina el Sistema de Óptica Adaptativa Nasmyth (NAOS) y el Generador de Imágenes y Espectrógrafo en el Infrarrojo Cercano (CONICA). Permite obtener imágenes con óptica adaptativa, polarimetría por imagen, coronagrafía y espectroscopía en longitudes de onda en el infrarrojo cercano.


Congreso científico:
 
COMIENZA LE ERA DEL INFRARROJO
 
Los resultados de Observatorio Espacial Herschel en el estudio de la química del cosmos comienzan a revolucionar la astronomía.


Ilustración artística del  Observatorio Infrarrojo Herschel/ESA. (7 junio 2011 - ESA) Los “revolucionarios” resultados del observatorio espacial europeo Herschel en el estudio de la química del cosmos se presentaron la semana pasada en Toledo, España. Científicos de todo el mundo analizaron la semana pasada en Toledo los últimos resultados científicos del telescopio Herschel de la Agencia Espacial Europea (ESA). El congreso ‘El Universo Molecular’ se celebró en la Real Fábrica de Armas de Toledo y contó con la presencia de más de 440 investigadores.

Imagen: Ilustración artística de una galaxia activa en Infrarrojo. Crédito: Telescopio infrarrojo Herschel/ESA.

El Observatorio Espacial Herschel es el primero de los grandes instrumentos sensibles a este tipo de luz que los científicos podrán proximamente en el espacio. Con ellos se puede ver a través de las nubes de polvo y observar más profundamente en el Cosmos lejano.

La reuniones del congreso se dividieron por temas de debate: formación estelar, objetos del sistema solar, estrellas evolucionadas, formación estelar y moléculas complejas, procesos básicos moleculares, discos protoplanetarios, astroquímica extragaláctica, los exoplanetas y sus atmósferas, herramientas de análisis y bases de datos, nubes difusas y regiones de disociación molecular por radiación.

"Podemos ver que estamos hechos de la misma materia que vemos en la formación de estrellas y planetas", dice Göran Pilbratt, jefe científico del telescopio Herschel, de la Agencia Espacial Europea (ESA). Herschel, el mayor telescopio jamás lanzado al espacio, está resultando una herramienta revolucionaria para el estudio de la química del cosmos. La astroquímica es un área de investigación en auge y constituye el tema central del congreso ‘El Universo Molecular’, que se celebra esta semana en Toledo y donde se presentan los principales resultados de Herschel.  
 
El espacio entre las estrellas es en realidad un gigantesco laboratorio donde –según se ha descubierto en los últimos años- tienen lugar muchas reacciones químicas. Para empezar, la inmensa mayoría de los elementos químicos han sido sintetizados en las reacciones nucleares en el interior de las estrellas –la excepción son unos pocos elementos formados directamente en el big bang en que se originó el universo-. Una vez sintetizados en el corazón estelar los elementos químicos son expulsados al espacio, donde reaccionan y dan lugar a numerosos compuestos.

La última década ha sido crucial en la investigación de lo que ocurre en los laboratorios cósmicos. Por primera vez han sido lanzados al espacio telescopios capaces de detectar muy diversas moléculas. Hasta finales de los años noventa habían sido los radiotelescopios, basados en tierra, los que detectaban moléculas; pero se trataba sólo de moléculas en fase gaseosa. El lanzamiento de telescopios infrarrojos amplió enormemente el panorama de la astroquímica. El pionero fue el telescopio infrarrojo ISO, también de la ESA y precursor de Herschel; ISO fue el primero capaz de detectar en el espacio moléculas en fase sólida. Herschel completa el panorama cubriendo por primera vez todo el infrarrojo lejano.

En total se han identificado ya más de 160 especies moleculares en el espacio. Desde compuestos de carbono complejos, como los que constituyen los ladrillos de los seres vivos, a silicatos cristalinos –que en la Tierra forman la simple arena de playa-, uno de los hallazgos cruciales es que muchos de los ingredientes básicos para la vida y para la formación de planetas se sintetizan en el espacio interestelar.
Ilustración artística de una galaxia activa en Infrarrojo. Crédito: Telescopio infrarrojo Herschel/ESA. La química de la formación estelar
 
“La Astroquímica no había tenido a su disposición un instrumento como Herschel hasta ahora, cubriendo por primera vez el infrarrojo lejano y proporcionado la pieza que faltaba en el puzzle”, explica Pilbratt. “El rango óptico nos habla del presente en la vida de una estrella; los rayos X nos hablan de la muerte de la estrella; el rango infrarrojo, por primera vez, aporta información sobre el futuro, pues nos habla del proceso de formación de esa estrella, de lo que ocurre antes de que se forme”.

“Una de las preguntas que queremos responder en la investigación de la química del cosmos es ¿por qué se forman estrellas en algunas nubes moleculares y en otras no”, prosigue Pilbratt. “Con Herschel podemos observar materia muy fría, la materia de que están hechas las nubes donde se forman las estrellas. Hemos observado que esta materia forma filamentos: con Herschel hemos caracterizado esos filamentos y aportado información sobre cómo son las zonas donde se forman estrellas”.
 
 
Agua en el espacio
 
Otro de los resultados más importantes de Herschel tiene que ver con la búsqueda de agua en el espacio. Herschel ha detectado, entre otras, todas las moléculas que participan en la formación del vapor de agua. Además, como explica José Cernicharo, del Centro de Astrobiología (CAB) y "mission scientist" de Herschel, con este telescopio “se puede estudiar por primera vez la estructura cinemática del gas alrededor de las estrellas en formación, y discriminar los procesos que determinan la masa de la nueva estrella”. Se sabe que el agua cumple un papel importante en las primeras etapas de formación de las estrellas.

En el congreso en Toledo se ha presentado la última sorpresa relacionada con el vapor de agua. HIFI, el espectrómetro infrarrojo de alta resolución y uno de los tres instrumentos de Herschel, ha detectado grandes cantidades de vapor de agua en una estrella joven de tipo solar, localizada a 750 años luz; en concreto, el vapor de agua está en los fuertes “vientos” o “chorros” de gas molecular que expele la estrella. Herschel ha constatado no sólo que hay vapor agua en estos chorros, sino que la velocidad a que este gas se aleja de la estrella es muy alta.

Para Cernicharo, “Herschel está mostrando un aspecto de la química interestelar que hasta ahora permanecía oculta y que va a tener una gran repercusión en nuestra comprensión de la evolución y complejidad química del gas en nuestra galaxia”.
 
 
Nota:
 
El Centro científico de Herschel está ubicado en ESAC, el centro Europeo de Astronomía Espacial, en Villanueva de la Cañada, cerca de Madrid. Su principal objetivo es garantizar el máximo impacto y productividad científica de la misión Herschel, dando soporte a la comunidad científica en el acceso y análisis de los datos del telescopio.

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A 75 al:
 
¿ONDAS DE SONIDO RECORREN LA GALAXIA?
 
Telescopio espacial infrarrojo Herschel relaciona los estampidos sónicos con la formación de estrellas.


Densos filamentos de gas en la nube IC5146. Crédito: Telescopio infrarrojo Herscel/ESA.

(16 abril 2011, ESO) El satélite europeo Herschel de la ESA ha descubierto redes de filamentos gaseosos en las nubes interestelares más cercanas a la Tierra. Curiosamente, cada filamento tiene aproximadamente el mismo ancho, lo que apunta a que podrían ser el resultado de estampidos sónicos a lo largo de nuestra Galaxia.

Imagen: Densos filamentos de gas en la nube IC5146. Crédito: Telescopio infrarrojo Herschel/ESA.

Los filamentos son inmensos, extendiéndose a lo largo de decenas de años luz. Herschel ha observado que las estrellas más jóvenes se encuentran con frecuencia en las partes más densas de estos filamentos. Como ejemplo, el satélite europeo ha detectado un cúmulo con más de 100 estrellas de nueva generación en un filamento que se extiende a través de la región de Aquila. Este tipo de filamentos en las nubes interestelares ya había sido observado con anterioridad por otros satélites en la banda del infrarrojo, pero nunca con la resolución necesaria como para estimar su ancho. Ahora, Herschel demuestra que, independientemente de su longitud o densidad, todos los filamentos tienen aproximadamente el mismo espesor.

“Esto es sin duda una gran sorpresa”, comenta Doris Arzoumanian, del Laboratorio AIM de París-Saclay, CEA/IRFU, la autora principal del artículo que presenta estos resultados. Junto a Philippe André y a otros investigadores del mismo Instituto, Doris analizó 90 filamentos y descubrió que todos ellos presentaban un espesor de unos 0,3 años luz, o lo que es lo mismo, unas 20 000 veces la distancia entre el Sol y la Tierra. Este patrón requiere una explicación científica.

Al comparar las observaciones con modelos matemáticos, los astrónomos llegaron a la conclusión de que estos filamentos podrían ser el resultado de la disipación de ondas de choque en el seno de las nubes interestelares. Estas ondas de choque, ligeramente supersónicas, podrían ser el resultado de la inmensa cantidad de energía turbulenta que es eyectada hacia el espacio interestelar tras la explosión de una estrella. Las ondas de choque viajarían a través del océano de gas que baña la Galaxia, comprimiéndolo a su paso en densos filamentos.

Las nubes interestelares son extremadamente frías, con una temperatura característica de unos 10 grados Kelvin sobre el cero absoluto, lo que provoca que la velocidad del sonido en su interior sea espacialmente lenta, tan sólo unos 0,2 km/s, comparada con los 0,34 km/s que alcanza en la atmósfera terrestre, a nivel del mar.

Estas ondas de choque, especialmente lentas, serían el equivalente intergaláctico de los estampidos sónicos. El equipo de investigadores señala que estos estampidos viajan a través de las nubes, perdiendo energía, y dejando a su paso un filamento de gas comprimido antes de disiparse por completo.

“No es una prueba directa, pero apunta a que podría existir una relación entre la turbulencia del material interestelar y la formación de filamentos. Si se demuestra, constituiría una fuerte restricción en las teorías de formación de estrellas”, explica el Dr. André.

El equipo ha establecido esta comparación estudiando tres nubes cercanas, conocidas como IC5146, Aquila y Polaris, utilizando los instrumentos SPIRE y PACS a bordo del satélite europeo Herschel.

“La relación entre estos filamentos y el proceso de formación de estrellas no estaba claro, pero gracias a Herschel, por fin somos capaces de observar cómo se forman estrellas en el interior de algunos de estos filamentos, como si fuesen las cuentas de un rosario”, concluye Göran Pilbratt, Científico del Proyecto Herschel para la ESA.

El espejo del telescopio de Herschel en ESTEC, Alemania. Crédito: Telescopio infrarrojo Herschel/ESA. El observatorio infrarrojo espacial Herschel es el mayor telescopio astronómico jamás lanzado al espacio. El diámetro de su espejo principal es cuatro veces mayor que el de cualquier otro telescopio espacial infrarrojo y 1,5 veces mayor que el del Hubble.

Imagen: El espejo del telescopio de Herschel en ESTEC, Alemania. Crédito: Telescopio infrarrojo Herschel/ESA.

Fue ubicado a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, en órbita alrededor del Punto 2 de Lagrange, por un cohete Ariane 5 de la ESA, el 14 de Mayo, 2009.

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El editor y responsable de estas páginas
es el escritor científico Jorge Ianiszewski R.

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