A bordo de un avión modificado, el científico experimentó por primera vez la caída libre, flotando fuera de
su silla de ruedas cibernética. «Podría haber seguido sin parar» exclamó. Hawking y todos los demás dentro
del avión, experimentaban la caída libre y no la ingravidez como se ha publicado.
(29 Abril 2007 Agencias - CA) Lo que Stephen Hawking probó fue la falta de resistencia al peso producida por
la caída libre, un estado mal llamado ingravidez por los medios y las agencias noticiosas. La experiencia de
Hawking es similar a la de una persona que cae desde una altura de varios kilómetros dentro de una cabina presurizada. Con este nuevo
significado dado a la palabra ingravidez ¿Podríamos decir entonces que una persona que cae de un séptimo
piso, experimenta unos 2 segundos de ingravidez antes de llegar al suelo?.
Imagen arriba: El Profesor Hawking flota en caída libre.
En torno a esta noticia hay una verdadera competencia de mal uso de los conceptos asociados al espacio,
una perla fue el titular de Reuters: "El científico británico, confinado en una silla de rueda por una
enfermedad degenerativa, supo qué es volar en el vacío". Como si Hawking hubiese salido al espacio,
cuando estuvo siempre en la cabina presurizada de un avión, con mucho aire y nada de vacío.
Al parecer está resultando imposible que los periodistas entiendan por qué los tripulantes de las naves
espaciales en órbita de la Tierra, o en camino a la Luna, flotan dentro de sus naves.
La explicación es muy sencilla: ellos en realidad están en una caída libre prolongada,
aprovechando precisamente la fuerte gravedad de la Tierra. Este estado es adquirido luego de ser
lanzados en sus naves por un cohete, en una trayectoria paralela a la superficie terrestre y a una
velocidad tal (unos 28 mil kilómetros por hora) que la parábola que describen en su caída es igual a la
curvatura de la Tierra, por lo que la nave con sus tripulantes nunca alcanza en suelo.
Una vez alcanzada esa velocidad, el cohete apaga sus motores y la nave con sus pasajeros continuará
volando gracias a la inercia "cayendo alrededor de la Tierra".
Esto puede ser logrado sólo en el espacio, por sobre los 150 kilómetros de altura, donde la atmósfera es tan
tenue que no produce un roce significativo que pueda frenar la nave.
Para regresar, deben disminuir primero la velocidad, encendiendo cohetes apuntados en el mismo sentido de
su movimiento, lo que modifica su trayectoria parabólica llevándolos a interceptar la superficie terrestre.
Para terminar de frenar la nave y lograr aterrizar en la superficie, se utiliza la misma atmósfera de la
Tierra, en una peligrosa maniobra que frena la nave desde unos 25.000 kilómetros por hora, que lleva al
momento de comenzar su reingreso a la atmósfera, a los 2.000 kilómetros por hora donde la nave, en el caso
de las cápsulas rusas, pueden abrir sus paracaídas.
Caídas Libres Controladas
Para que los candidatos a ser tripulantes de naves espaciales aprendan a moverse flotando en caída libre, se entrenan en aviones especiales que realizan vuelos parabólicos.
En caídas libres controladas que reproducen lo que viven los tripulantes de las naves espaciales, se trata que lo que cae no llegue a encontrarse con el suelo. Para lograrlo, el Boeing 727-200 con paredes acolchadas donde Hawking vivió la experiencia, realiza vuelos parabólicos. El avión asciende acelerando en un ángulo de 45 grados, hasta alcanzar unos 9 500 metros de altura, momento donde deja de acelerar y sigue subiendo con su inercia en una trayectoria parabólica; hasta alcanzar los 10.600 metros de altura, desde donde comienza a caer en una picada de 45 grados.
Desde que el momento que el avión deja de acelerar en la ascensión, hasta que los pilotos lo enderezan lentamente a los 8.000 metros de altura, los pasajeros y todo el avión permanecen en estado de caída libre por unos 25 segundos. Luego volverán a remontar y repetir la secuencia. Algo parecido se logra, aunque por menos tiempo, en una montaña rusa.
Hawking en caída libre
"Ustedes se darán cuenta de que estoy muy emocionado, he estado en esta silla de ruedas durante casi 40
años y flotar libremente será maravilloso. Espacio, allá voy", dijo el cosmólogo antes de despegar desde el
Centro Espacial Kennedy en el Cabo Cañaveral (Florida).
El Profesor Hawking, de 65 años, fue la primera persona discapacitada en experimentar la caída libre en los
vuelos de la empresa Zero Gravity Corp., que ofrece, por unos US $3.750 un pasaje para vivir por algunos
segundos lo mismo que los astronautas en órbita alrededor de la Tierra. Los vuelos comenzaron a fines del
204 y ya han volado unas 2.700 personas, los vuelos se realizan frente a las costas de Florida.
Libre de su silla de ruedas y sujeto solamente a monitores de ritmo cardíaco y presión arterial, el
astrofísico Stephen Hawking cumplió hoy su sueño de flotar en un avión, un paso que espera le permitirá
vivir otras aventuras en el espacio.
"Fue asombroso", dijo Hawking después del vuelo. El jet modificado en que viajaban Hawking, varios
médicos y enfermeras que lo acompañaban y decenas de pasajeros se elevó a 11.000 metros sobre el Océano
Atlántico. Entre todos los pasajeros se pagaron US $ 150.000 dólares que serán entregados a caridad.
El avión efectuó ocho caídas parabólicas, incluidas dos en las que Hawking efectuó tumbos en el aire como
"un gimnasta de medalla de oro", dijo Peter Diamandis, presidente de la compañía Zero Gravity Corp.,
propietaria del avión.
Hawking, profesor de matemática en la Universidad de Cambridge conocido por sus investigaciones sobre
agujeros negros y los orígenes del universo, padece esclerosis lateral amiotrópica, una enfermedad
degenerativa que provoca parálisis.
Aboga por la conquista del espacio
"La vida en la Tierra está en un creciente riesgo de ser destruida por un desastre, como el calentamiento
de la atmósfera, una guerra atómica, un virus modificado por medio de la ingeniería genética u otros
factores, y no creo que la raza humana tenga futuro a menos que se vaya al espacio", ha advertido Hawking.
En este tipo de vuelos, el avión describe normalmente 15 parábolas (subida y bajada). En las dos
primeras, se recrea la gravedad de Marte (un tercio de la de la Tierra), en la tercera, cuarta y quinta la
de la Luna (que es la decimosexta parte de la terrestre), y en las otras 10, gravedad cero.
Hawking espera que esta experiencia sea un preludio para su proyectado vuelo al espacio en 2009 a bordo de
la nave Virgin Galactic, que es desarrollada por el empresario británico Richard Branson para vuelos
sub-orbitales, en los que una nave alcanza el espacio pero no entra en una órbita, realizando una amplia
parábola donde la caída libre durará varios minutos.
TURISMO ESPACIAL