Debido a que la Tierra lleva una velocidad de 108 mil km/hora todo lo que salga de ella llevará la misma velocidad. Caer hacia el Sol resulta algo extraño, ya que para hacerlo debemos reducir nuestra velocidad orbital frenando en el mismo sentido del movimiento. Esto nos hará caer efectivamente, pero a la vez aumentaremos nuestra velocidad, ya la órbita recorrera un círculo menor en la misma cantidad de tiempo.
realizó exitosamente su primer sobrevuelo de la Tierra, para una maniobra de corrección de su trayectoria orbital que la catapultará hacia el interior del Sistema Solar.
La nave utilizó el tirón gravitacional de la Tierra para modificar significativamente su trayectoria disminuyendo su distancia orbital promedio al Sol en unos 27 millones de kilómetros y poniéndose rumbo a Venus, donde realizará otra maniobra de catapulta gravitacional en Octubre del próximo año.
"Un sobrevuelo menos, quedan cinco todavía", dijo Mark Holdridge, el jefe de operaciones de la misión MESSENGER del APL. "Ahora sí que comienza la misión", agregó. Se refiere así a que para llegar a Mercurio la nave debe ir acercándose lentamente disminuyendo su distancia al planeta, lo que resulta mucho más difícil que impulsarse hacia los planetas exteriores.
La nave sobrevolará Venus dos veces, la Tierra una última vez y luego Mercurio tres veces antes de llegar a su destino.
(21 Noviembre, 2004) La nave espacial MESSENGER de la NASA, ha realizado exitosamente su tercera maniobra de corrección de trayectoria, desde que fuera lanzada el 3 de agosto pasado, a una complicada trayectoria que la llevará a Mercurio después de casi 7 años de viaje.
El jueves 18, encendió sus motores durante 48 segundos, disminuyendo su velocidad en 11.500 km/h, con respecto al Sol, y modificando su trayectoria. Todo en preparación a su encuentro con nuestro planeta en agosto del 2005, momento en el que utilizará la gravedad de la Tierra para disminuir aun más su velocidad pasando a una trayectoria que la llevará en dirección a Venus. Con ello quedó con una velocidad de 99.827 km/h, y pasó desde una órbita que prácticamente coincidía con la de nuestro planeta, a una más elíptica.
La MESSENGER, que actualmente está a 36,7 millones de kilómetros de la Tierra se encuentra en perfecto estado. La nave que opera sus sistemas utilizando energía solar, modificó su posición respecto al Sol antes de la maniobra, quedando con su sombrilla protectora al lado opuesto al Sol, de modo de permitir el calentamiento de sus sistemas principales y de la hidracina que usa como combustible, sin necesidad de usar energía. Desde que fuera lanzada, los computadores de la nave han realizado más de 15.000 comandos ordenados por el control de misión.
LANZADA NAVE DE LA NASA AL PLANETA MERCURIO
(Pero antes vagará 7 años entre los planetas)
(3 Agosto, 2004 - NASA - CA)
En un lanzamiento perfecto realizado desde Cabo Cañaveral en Florida, la NASA retoma su exploración del Sistema Solar Interior, el ámbito de los planetas rocosos y hermanos del nuestro, como Mercurio y Venus. El último fue estudiado en detalles con la misión Magallanes, en la década de los 80s y ahora le toca a Mercurio.
La nave, bautizada Messenger, acrónimo de: MErcury Surface, Space ENvironment, GEochemistry, and Ranging (Alcance, geoquímica, ambiente especial y superficie de Mercurio en inglés, que pasa a ser el campeón de los acrónimos forzados).
Partió a las 2:15:56 a.m. (EDT - Chile y Bolivia) en un poderoso cohete Boeing Delta II premunido de cohetes auxiliares de combustible sólido, y fue puesto en órbita alrededor del Sol 57 minutos después de su lanzamiento, momento en el que desplegó sus paneles solares y comenzó a enviar información sobre sus condiciones.
Luego de confirmarse que operaba normalmente, se le comenzaron a realizar los chequeos de sus instrumentos.
Orlando Figueroa, Administrador Delegado para Programas en el Directorado de Misiones Científicas del Cuartel de la NASA en Washington, felicitó al equipo de lanzamiento por “este comienzo espectacular de esta misión de exploración al planeta Mercurio”, dijo, y agregó: “Mientras celebramos el cumplimiento de esta importante etapa, no olvidemos que todavía nos queda mucho por hacer antes que lleguemos a nuestro destino.”
Se refería que el camino escogido para llegar a Mercurio, por problemas presupuestarios, es muy largo y la nave podrá recién entrar en órbita a Mercurio el año 2011. En estos 7 años de travesía recorrerá 7.900 millones de kilómetros, realizando 15 vueltas alrededor del Sol achicando lentamente su órbita para coincidir con la de Mercurio.
Es curioso que haya sido lanzado, para regresar a la Tierra justo en un año más, momento en que recién realizará su primera maniobra de desaceleración y desvío, utilizando la gravedad terrestre. Esto le permitirá alcanzar Venus, con el que realizará otras dos maniobras de frenado en Octubre del 2006 y desvío en Junio del 2007.
Sobrevolará Mercurio por primera vez en Enero del 2008, con otras dos pasadas cerca del planeta, en Octubre del 2008 y Septiembre del 2009, alcanzará la dirección y velocidad como para realizar su maniobra de inserción orbital en Marzo del 2011.
Los sobrevuelos del 2008 y 2009, permitirán obtener las primeras imágenes cercanas del planeta después de 30 años, cuando la Mariner 10, también de la NASA lo sobrevoló 3 veces entre 1974 y 1975. Obtendremos por fin imágenes de la mitad del planeta que no fotografió la Mariner 10.
Esta es una misión difícil y con muchas maniobras durante su trayectoria, que mantendrán a sus ingenieros de vuelo con trabajo todo el tiempo que dure la misión.
Lo que revela que navegar por el interior del Sistema Solar es más difícil que hacerlo por el exterior. Tenemos el ejemplo de la nave Cassini, recién llegada a la órbita de Saturno, y que también fuera lanzada hacia Venus, pero no para frenarla, sino para ganar velocidad. Esta enorme nave demoró 7 años y 3,5 meses en llegar a un planeta cuya órbita dista en promedio 1.277 millones de kilómetros de la órbita de la Tierra, recorriendo en su crucero 3.200 millones de kilómetros.
La nave Messenger demorará 6 años y 8,5 meses en recorrer más del doble de esa distancia, cuando por fin entre en órbita de Mercurio, habrá recorrido 7.900 millones de kilómetros. Recordemos que la órbita de Mercurio está en promedio a sólo 92,1 millones de kilómetros, de la de la Tierra.
La Messenger, con un peso de 1,1 toneladas métricas, lleva a bordo siete instrumentos con los que estudiará la composición de Mercurio, fotografiará en colores su superficie, cartografiará su campo magnético y medirá las propiedades de su núcleo. También explorará los misteriosos depósitos polares, en busca de agua que haya permanecido como hielo en los cráteres siempre en sombras de sus polos; además de estudiar su tenue atmósfera y su magnetosfera muy similar a la de la Tierra
La nave fue diseñada y construida por el Laboratorio de Física Aplicada (APL en inglés) de la Universidad Johns Hopkins, de Meryland, Estados Unidos y es la séptima misión de bajo costo del Programa Discovery de la NASA, diseñado en tiempos del Presidente Bill Clinton. APL operará la misión durante su desarrollo.
En medio de la emoción y la euforia del exitoso lanzamiento, el Dr. Michael D. Griffin, jefe del APL afirmó: "Con el Messenger en su camino a Mercurio, la realidad se hunde ante el hecho que en pocos años más, veremos cosas que ningún ojo humano ha visto jamás y sabremos infinitamente más sobre la formación del Sistema Solar de lo que sabemos hoy". Una frase que recuerda la última reflexión del replicante astronauta Roy Batty antes de morir, en la película Blade Runner.
MERCURIO EN LA CULTURA
Sus esquivas apariciones llamaron la atención de varias culturas antiguas.
GRECIA
Es tan difícil la observación de Mercurio que los antiguos griegos, que eran avezados astrónomos pensaban que se trataba de dos planetas diferentes, y recibía el nombre de Apolo cuando aparecía en las madrugadas y Hermes, cuando se veía al atardecer.
MAYAS
Los mayas registraron los movimientos del planeta Mercurio, anotándolas en el hoy llamado Codex de Dresden. Una tira de papel de 3,5 metros y 39 hojas. Anotaron las apariciones de Mercurio como lucero matutino el año 733 a.C. y vespertino el año 727 a.C. Los mayas calcularon que Mercurio aparecería y desaparecería en el mismo lugar del horizonte (cielo) cada 2 200 días.
MESOPOTAMIA
Los sumerios, que vivieron en la actual área de Mesopotamia actualmente ocupada por los árabes de Irak, entre los años 3 500 a.C. y cerca del 2 000 a.C., inventaron la semana de siete días y dieron a los días los nombres de sus siete dioses principales:
- Lunes - Luna
- Martes - Marte
- Miércoles - Mercurio
- Jueves - Júpiter
- Viernes - Venus
- Sábado - Saturno
- Domingo - Sunday - Sol
Traducciones realizadas de las tablillas cuneiformes sumerias revelan que Mercurio tenía varios nombres: Nabu o Ninurta, el dios del agua y la escritura; los arquólogos afirman que también recibía el nombre de MulUDU.IDIM.GU.UD.
Los Acadios, que vivieron en la zona los llamaban Shikhtu, que quiere decir "saltarín".
Su rol de Mercurio como mensajero de los dioses, se lo dieron los babilónicos, sucesores de los sumerios, y que heredaron sus conocimientos. Llamaban a Mercurio como Nebo o Nabu, - y era además el guardian de los archivos y el dios de la escritura.
El Monte Nebo, actualmente en Jordania lleva el nombre del dios babilónico del planeta Mercurio. El la astronomía (astrología) babilónica Mercurio estaba asociado con ambos sexos, debido a sus apariciones tanto como lucero matutino y lucero vespertino.