En un estudio de laboratorio que tomó dos años, los investigadores descubrieron que algunos microorganismos adaptados al frío, no sólo sobreviven, sino que pueden reproducirse a temperaturas bajo el punto de congelamiento del agua, 1 grado bajo cero C. Los microbios han desarrollado mecanismos que los protegen de las bajas temperaturas.
La inédita colaboración entre astrónomos del Space Telescope Science Institute ý microbiólogos del University of Maryland Biotechnology Institute's Center
of Marine Biotechnology de Baltimore.
"El límite más bajo de temperature para la vida es particularmente importante ya que tanto en el Sistema Solar como en la Galaxia Vía Láctea, los ambientes fríos son más comunes que los cálidos", dijo Neill Reid, un astrónomo del Space Telescope Science
Institute y líder del grupo de investigación. Los resultados demostraron que las menores temperaturas a la que estos organismos pueden vivir cae dentro del rango de temperaturas que se miden actualmente en Marte, lo que permitiría su supervivencia y crecimiento, especialmente bajo la superficie del planeta. “Esto podría expandir la ‘zona habitable’ el área del Sistema Solar donde la vida puede existir, a planetas más fríos como Marte", agregó Reid
La mayor parte de las estrellas de nuestra Galaxia son más frías que nuestro Sol, por lo que la zona alrededor de esas estrellas apta para la vida sería más pequeña y angosta que la de nuestro Sol. Por lo tanto la mayoría de los planetas serían más fríos que la Tierra.
Durante el estudio los investigadores probaron los límites más bajos para dos tipos de organismos: halófilos y metanógenos, pertenecientes a los microbios llamados extremófilos, debido a que viven en géiser, pozas ácidas, lagos salados y hielos polares bajo condiciones que matarían a animales, incluidos los humanos, y plantas.
Los halófilos y metanógenos utilizados en el estudio provienen de los lagos de la Antártica. En el laboratorio, los halófilos crecieron significativamente a un grado Celsius bajo cero, mientras que los metágenos estaban activoa a 3 grados Celsius bajo cero).
Analizan 80.000 roedores.
DESAPARICIONES DE MAMIFEROS COINCIDEN CON CAMBIOS ORBITALES DE LA TIERRA
Ciclos de aparición y desaparición de especies coinciden con los cambios del eje y órbita de la Tierra alrededor del Sol.
(13 Octubre, 2006 - Agencias) Un estudio en el que han participado investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, y que ha sido coordinado por la Universidad de Utrecht (Holanda), afirma que las apariciones y extinciones periódicas de mamíferos en la Tierra tiene su origen en las variaciones del planeta en su órbita. Los paleontólogos, que hoy publican sus resultados en la revista 'Nature', han recopilado algunos de los datos fósiles más destacados de los pasados 22 millones de años y muestran que los periodos con mayor número de especies se corresponden con los cambios en la órbita del planeta que producen un enfriamiento global.
Imagen: La rata de Chipre, recién descubierta en esa isla, también se extinguirá en 2,5 millones de años.
Los científicos han estudiado un registro de fósiles de roedores en España, en cuya recopilación han participado numerosos investigadores nacionales y extranjeros durante los últimos 50 años. Según han explicado María Ángeles Álvarez y Pablo Peláez-Campomanes, el estudio se ha centrado en los momentos de aparición y desaparición de especies durante este intervalo de tiempo.
Los investigadores han detectado dos importantes patrones. En primer lugar, que estas apariciones y desapariciones se encuentran, en su mayor parte, concentradas en ciertos momentos; y, en segundo lugar, que existe una periodicidad significativa en estos eventos: ciclos de 2,4 millones y 1 millón de años.
"La importancia del trabajo es que estos ciclos encontrados en las faunas de roedores son muy similares a los ciclos astronómicos de 2,37 y 0,97 millones de años que se relacionan, respectivamente, con los cambios en la órbita terrestre alrededor del Sol, que varía de elíptica a circular, y con los cambios en la inclinación del eje de la Tierra, que varía entre 22,2º y 24,5º", puntualiza Peláez-Campomanes. Según los paleontólogos españoles, ambos procesos dan lugar a la expansión de capas de hielo, un enfriamiento global y cambios en los patrones de lluvia, lo que podría explicar las observaciones previas que señalaban que las especies de mamíferos tendían a sobrevivir una media de 2,5 millones de años antes de extinguirse.
80.000 fósiles
"La relación entre ciclos astronómicos y cambio climático era conocida con anterioridad a nuestro trabajo, pero se relacionaban con ciclos de menor duración, de 20.000 y 400.000 años, conocidos como 'ciclos de Milankovitch'. Por tanto, ésta es la primera vez que se vinculan ciclos astronómicos de larga duración con cambios en las faunas de mamíferos en medios continentales", destaca Peláez-Campomanes.
El trabajo se basa en los análisis de una base de datos del registro fósil de roedores de 22 millones de años (Mioceno y Plioceno) de las cuencas continentales centrales españolas. La información proviene del estudio de unos 80.000 restos fósiles representados por dientes procedentes de 200 yacimientos. Las piezas dentales suelen ser los restos mejor conservados y facilitan la determinación de las especies, ya que presentan una morfología característica para cada una de ellas.
Esta base de datos es el fruto de años de trabajo de varios grupos de investigación nacionales, principalmente de la Universidad Complutense de Madrid y del Museo Nacional de Ciencias Naturales, y extranjeros de la Universidad de Utrecht y el Museo de Ciencias Naturales de Leiden (Países Bajos).
Algunos han concluido que como los humanos somos también animales mamíferos sufriríamos el mismo destino, sin tomar en cuenta nuestra formidable capacidad de adaptación, ni el hecho que no todos los mamíferos desaparecen en estos ciclos.
¿Nuestros descendientes del año 2.252.006 habrán resuelto el problema del recalentamiento global?
Microbios:
DESCUBREN UNIVERSO DE MICROBIOS EN NUESTROS OCÉANOS
Son 100 veces más de lo que se suponía.
(1 Agosto, 2006 - Terra) La cantidad y variedad de microorganismos que viven en los océanos puede ser hasta 100 veces mayor de lo que se creía hasta ahora, según un estudio elaborado por un grupo de científicos y dado a conocer hoy.
El trabajo, publicado en la revista de la Academia Nacional de Ciencias de EEUU, revela que la diversidad y cantidad de microbios en el océano es entre 10 y 100 veces mayor de lo esperado y que la inmensa mayoría de estos organismos eran desconocidos para la ciencia hasta ahora.
El responsable del proyecto, el director del Centro Josephine Bay Paul de Biología Molecular Comparativa y Evolución, Mitchell Sogin, señaló en declaraciones a Efe que el descubrimiento de esta riqueza biológica constituye una 'rara biosfera' en el fondo de los océanos.