Fue filmado mientras caía por un patrullero de la policía cuya filmación está disponible en You Tube.
Científicos empezaron ayer a buscar los fragmentos del posible meteorito que cayó en el oeste de Canadá la noche pasada, informó la prensa canadiense.
Una grabación en vídeo de la caída de una bola de fuego, que iluminó por varios segundos el cielo nocturno, fue entregada a los medios noticiosos.
El científico de la Universidad de Calgary, Alan Hildebrand, informó que se trata del más grande meteorito que se pudo ver desde la Tierra en la última década y que él ya recibió unos 300 mensajes electrónicos de los testigos de su caída.
Según datos preliminares, el meteorito habrá pesado más de 10 toneladas. Al entrar en las capas densas de la atmósfera terrestre su cuerpo se deshizo en pedazos. La mayoría de los meteoritos se queman al caer sobre la Tierra. Los fragmentos que se logra encontrar suelen pesar de unos gramos a unos kilogramos.
Esa pista sobre el origen de la Tierra fue arrojada por el análisis del contenido de sodio en un meteorito que cayó en Semarkona, India, en 1940, realizado por geólogos de la Institución Carnegie, el Museo Americano de Historia Natural y el Instituto Geológico de EE.UU.
Ese meteorito, como otros que contienen granos de sodio (cóndrulos), data de las primeras etapas del nacimiento del sistema solar hace 4.600 millones de años, según los científicos.
Agregan que, a diferencia de otros meteoritos, sus elementos no fueron modificados por el calor o por los cambios químicos durante más de cuatro mil millones de años, "lo cual abre una ventana a la historia inicial de nuestro sistema solar".
Según los científicos, ante las temperaturas de casi 2.000 grados centígrados, el sodio, así como otros elementos volátiles, debió haberse evaporado en esos cóndrulos.
Pero no ocurrió así y la explicación es la densidad del polvo cósmico en las regiones donde se formaron esos cóndrulos en el sistema solar que debe haber sido de al menos 10 gramos por metro cúbico y posiblemente mayor.
Esa densidad, semejante a la que uno encontraría en la nube de polvo que levanta un automovil en un camino de tierra, es 100 veces superior a la considerada en otros modelos.
Según los cálculos científicos en densidades de 10 gramos por metro cúbico o más, las regiones de polvo cósmico de unos pocos miles de kilómetros de diámetro (pequeñas en términos astronómicos) deberían cohesionarse por efecto de su propia gravedad creándose cuerpos de decenas de kilómetros de diámetro.
"Esto plantea la posibilidad de que la formación de cóndrulos en estas regiones de alta densidad haya estado vinculada a la de cuerpos de varios kilómetros de tamaño, llamados planetesimales, que fueron la primera etapa en la formación de planetas como la Tierra", indicó Conel Alexander, del Departamento de Magnetismo Terrestre de la Institución Carnegie.
Después de la separación de los cohetes propulsores, la sonda comenzó una secuencia de activación para estabilizarse, poner en funcionamiento los sistemas de vuelo y desplegar sus dos paneles solares. (EFE)
El lanzamiento de la sonda Dawn (Amanecer) había sido postergada para no interferir con el de la sonda Fenix a Marte. Su misión es la exploración de los asteroides gigantes Vesta y luego Ceres, los cuerpos mayores del cinturón de asteroides que rodea al sistema solar entre las órbitas de Marte y Júpiter.
El objetivo de la misión es estudiar in situ dos relictos del nacimiento del Sistema Solar, para corroborar la teoría estándar, que el Sistema Solar se formó a partir del polvo y gases de una nébula interestelar tras recibir las ondas de choque de una supernova, que además vomitó los materiales pesados que luego formaron los planetas. Formándose primero un enorme cúmulo de material que dió origen al Sol y un disco donde se formaron los planetas.
La misión había sufrido varias cancelaciones y retrasos tanto en su desarrollo como en la fase de lanzamiento -la última, el pasado julio- debido a problemas de financiación y diversas averías.
La nave, que realizará un viaje de 5.000 millones de kilómetros durante ocho años, está equipada con tres motores iónicos alimentados por xenón, una cámara óptica alemana y tres espectrómetros, uno de ellos de fabricación italiana.
Será la primera nave que orbite dos astros, fuera de la Luna y la Tierra. Su primera parada será Vesta, un "fósil" planetario que se cree tiene pocas alteraciones desde la infancia del Sistema Solar, hace 4.600 millones de años. Las observaciones sugieren que podría haber pasado por etapas de diferenciación interna producto del fundido parcial de su interior durante su formación, permitiendo que los materiales más pesados formasen un núcleo metálico similar al de la Tierra.
Vesta es el mayor de la familia de asteroides "vestoides" y el lugar desde donde provienen muchos de los meteoritos que caen sobre la Tierra, situación generada por un choque cataclísmico ocurrido hace miles de milones de años.
Según el astrónomo Thomas H. Burbine, los vestoides son objetos "relativamente pequeños, generalmente de unos 10 km o menos. Se han identificado aproximadamente 70 vestoides en el cinturón principal y unos 15 vestoides entre la población de Asteroides Cercanos a la Tierra", esta clasificación parte de las semejanzas en los espectros que reflejan las superficies de estos objetos en el visible y/o el infrarrojo cercano.
Después de siete meses de orbitar Vesta, la sonda intentará una arriesgada e inédita maniobra: dejar la órbita del asteroide para intentar alcanzar la de otro, Ceres, el menor de los planetoides "enanos" del Sistema Solar, según la nueva plutones/plutonesd.html#UIAclasificación de la Unión Internacional de Astrónomos. Con un diámetro de 950 kilómetros, Ceres es el mayor objeto del Cinturón. A diferencia de Vesta, no es irregular, sino una esfera, que bajo su manto de polvo y rocas tendría un océano de agua helada.
Ceres fue descubierto el 1 Enero de 1801, por Giuseppe Piazzi, y recibió el nombre de la diosa romana Ceres, la diosa del crecimiento de las plantas, las cosechas y el amor materno.
La agencia espacial estadounidense indicó que Dawn tardará cuatro años en llegar a su destino y que entrará en la órbita de Vesta en el 2011 y de Ceres, en el 2015. La postergación no cambia los planes de la misión.
El cinturón está habitado por alrededor de 100 mil asteroides, que son los escombros que quedaron tras la formación del sistema solar hace 4.600 millones de años, y que permanecen allí con pocas variaciones.
La Nasa, que publicó hoy fotografías de los asteroides captadas hace sólo un mes por una de las cámaras del telescopio Hubble, señaló que Dawn será el primer vehículo espacial que orbitará a un planeta enano.
Por ser esférico, la Unión Astronómica Internacional incluyó a Ceres en la categoría de planetas enanos el año pasado, no así a Vesta, que tiene una forma ovalada.
PROPULSIÓN IÓNICA
La nave Dawn cuenta con un motor de propulsión iónico, que le permitirá ganar velocidad adicional para alcanzar Vesta después que sea lanzada por el cohete Delta. Utilizará la propulsión iónica para bajar su órbita hasta Vesta, para abandonar Vesta, viajar a Ceres y bajar en espiral hasta Ceres y entrar en su órbita. La propulsión iónica, a pesar que tiene un empuje menor que la propulsión química de los cohetes, al ser utilizada por tiempos más largos puede ir paulatinamente acelerando hasta alcanzar una velocidad diez veces mayor que el motor cohete químico.
El motor de Dawn tiene un empuje de 90 miliNewtons que puede operar por meses. Mientras que un cohete quñimico tiene un empuje de unos 500 Newtons que actúan por algunos minutos, el pequeño motor de la Dawn logra cambios en la trayectoria equivalentes operando durante tiempos más largos.
La ventaja del motor iónico es que se logra un uso más eficiente del combustible que en un motor químico. Funciona gracias a la energía que aportan dos grandes paneles solares. Esta energía es transformada en electricidad que ioniza el combustible (gas de xenón), qitándoles los electrones, y acelerando los iones de xenón haciéndolos pasar por un campo magnético. Los electrones son devueltos en la tobera de escape al chorro para mantener un plasma neutro.
Parecen asteroides:
SE DESCUBRE UNA NUEVA CLASE DE COMETAS
Podrían haber traído el agua a la Tierra.
(29 Marzo 2006) El 7 de Agosto de 1996 el astrónomo Eric W. Elst anunció haber encontrado un nuevo y extraño objeto. Tenía la apariencia de un cometa, ya que mostraba una cola de gases, sin embargo y a diferencia de los cometas su órbita parecía ser la de un asteroide. Apareció en placas fotográficas tomadas el 14 de julio de ese año utilizando el telescopio de 1 metro del Observatorio de La Silla de la ESO en Chile, con la ayuda de Guido Pizarro.
Otra observación de este objeto realizada el años 2002, volvió a mostrarlo con su extraña cola cometaria. El objeto fue clasificado como cometa periódico, con el nombre de 133P/Elst-Pizarro, y quedó archivado como una curiosidad.
Hasta que gracias a los nuevos programas de búsqueda de objetos pequeños permitió el reciente descubrimiento de otro objeto similar, el cometa P/2005 U1, descubierto por el programa Spacewatch desde Arizona.
El descubrimiento crucial fue realizado en Noviembre pasado, utilizando el telescopio Gemini Norte de 8 metros, ubicado en Mauna Kea, Haway. Por el estudiante Henry Hsieh y el Profesor David Jewitt que al observar al objeto designado como Asteroide 118401, pudieron ver que expulsaba polvo igual que un cometa.
Imágenes de los tres cometas conocidos del cinturón principal (al centro de cada panel). Los demás objetos, como estrellas y galaxias aparecen movidos debido al movimiento del telescopio para poder seguir a cada cometa. Imágenes tomadas por H. Hsieh y D. Jewitt (Univ. Haway) con el telescopio UH 2,2 metros.
Los tres cometas orbitan al Sol entre los planetas Marte y Júpiter, por lo que se les bautizó como "cometas del cinturón principal" y a diferencia de los demás cometas tienen órbitas semejantes a las de los asteroids y, a diferencia de los otros cometas parecen haberse formado en el sector más cálido del sistema solar, dentro de la órbita de Júpiter, en lugar de lugares más fríos, más allá de la órbita de Neptuno.
La aparición de cometas en el Cinturón de Asteroides obliga a revisar los actuales modelos sobre la formación del Sistema Solar.
"Las órbitas de los cometas del cinturón principal son diferentes a las de los demás cometas, debido a que están en el plano de la Eclíptica y son circulares, como las de los asteroides, y no alongadas e inclinadas como la de la mayoría de los cometas", dijo Hsieh. "Al mismo tiempo su apariencia cometaria los hace diferentes de los asteroids anteriormente observados. No calzan en ninguna de las dos categorías".
Podría tratarse de una nueva clase de asteroides de hielo, hasta hoy desconocidos, y no de un cometa que quedó capturado en el Cinturón de Asteroides.
Por su composición, estos cometas podrían tener la respuesta sobre el origen del agua de los océanos de la Tierra. Ya que nuestro planeta no debiera tener la cantidad de agua que posee en sus océanos, al haberse formado en un lugar caliente y seco. Según algunas teorías, como las del astrónomo belga Delseeme, el agua podría haber sido traída posteriormente después que el planeta se enfrió.
Los cometas parecían ser buenos candidatos para esta tarea ya que al haberse formado en regiones alejadas del Sol tienen mucho más hielos de elementos volátiles como el agua, sin embargo de acuerdo a los análisis realizados del agua de los cometas, ésta resulta ser muy distinta al agua de los océanos terrestres.
El agua de los asteroides puede ser más parecida al agua de la Tierra, pero el agua de estos objetos debiera haberse ido hace mucho sublimada por el calor del Sol, debe existir hasta hoy enterrada dentro de los grandes asteroides, inaccesible a los investigadores. Pero el descubrimiento de éstos objetos revela que al menos en algunos el agua es aún accesible, ya sea sobre su superficie o generando geisers que expulsan agua hacia el espacio.
Cometas y asteroides pertenecen a la categoría de planetas menores del sistema solar, y son semejantes sólo en sus tamaños, tienen desde algunos metros o kilómetros de diámetro. Pero sus órbitas y composición son muy diferentes.
Los asteroides se formaron en la región entre Marte y Júpiter, donde existió al momento de la formación de los planetas rocas, metales y nieve de agua en abundancia, lo que explica la menor densidad de estos objetos.
Un artículo con estos resultados aparecerá en el número de Abril de la revista Science.
DESCUBREN ASTEROIDE ACOMPAÑANTE Y CUASI SATELITE DE LA TIERRA
(23/10/2002 - Queen's University Astronomy, Canadá - CA) Gracias a los proyectos de búsqueda de objetos cercanos a la Tierra, crece el número de asteroides encontrados en esta zona del sistema solar. Entre ellos se han detectados algunos con órbitas muy extrañas, como los 2002 AA29 y 3753 Cruithne, que se han clasificado como Troyanos de la Tierra y “cuasi satélites”, es decir tienen una órbita muy parecida a la de nuestro planeta, manteniéndose a una cierta distancia, ya sea por delante o por detrás. Reciben el mismo nombre dado a los asteroides que acompañan a Júpiter en su órbita, manteniéndose siempre en una órbita con forma de herradura que lo lleva a acercarse y alejarse del planeta alternativamente.
Arriba: Imagen en negativo del asteroide Troyano de la Tierra 2002 AA29 entre las estrellas.
El 2002 AA29, un objeto de casi 100 metros, fue descubierto por el Proyecto LINEAR, el 9 de enero del 2002 y es descrito en la revista especializada Meteoritics and Planetary Science por Martin Connors, de la Universidad de Athabaseca de Cánada, aquí el astrónomo afirma que el objeto tiene una “órbita heliocéntrica en forma de herradura” muy parecida a la Tierra en excentricidad y distancia al Sol. Esto transforma al 2002 AA29 en el “primer objeto verdaderamente co-orbital” de nuestro planeta, aunque el plano de la órbita del asteroide tiene una inclinación de 10,7º con la de la Tierra. Esta órbita es recorrida por el objeto en forma espiral y está determinada por los Puntos 4 y 5 de Lagrange, ubicados a 60º del planeta, por delante y detrás.
La órbita en forma de "herradura" de estos objetos se explica por el hecho que los objetos que están más cerca del Sol, tienen una velocidad orbital mayor que los que están lejos. Al ser alcanzado por Tierra, el 2002 AA29 es frenando por la atracción de la Tierra, con lo que éste se acerca levemente al Sol aumentando inmediatamente su velocidad orbital y comienza a alejarse de la Tierra. Cuando el objeto nos alcanza por detrás, la cercanía de la Tierra nuevamente actúa sobre el, pero esta vez acelerándolo, lo que hace que cambie su órbita a una más alta y lejana del Sol, esto produce el efecto de disminuir su velocidad orbital comenzando nuevamente a alejarse. Entre un punto y otro pasan 95 años mientras que en cada espiral demora un año terrestre.
Afirma Connors que “este delicado mecanismo impide el choque del asteroide con la Tierra, a pesar de la coincidencia de sus órbitas”. Alcanzará su mayor cercanía a la Tierra, unos 0,039 UA (5.850.000 km), el 8 de enero del 2003 por delante de la órbita terrestre, en ese momento será frenado por nuestro planeta, acercándose al Sol y apurando su velocidad orbital comenzará a alejarse.
Pero las curiosidades del 2002 AA29 no terminan allí, debido a la forma de su órbita, cada 1.100 años aproximadamente el objeto puede transformarse en un cuasi satélite de la Tierra, aumentando su espiral mientras parece girar alrededor del planeta. Según los cálculos realizados con poderosos ordenadores, esto pasará en el 2600 y el 3880.
Según los cálculos realizados, no hay peligro de choque con este objeto por los próximos mil años.
Visite esta impresionante página de Paul Wiegert, sobre 2002 AA29 y 3753 Cruithne. Haciendo clic aquí.
Esta es la extraña órbita del asteroide 3753 Cruithne, el punto rojo es el asteroide y el punto de la órbita circular es la Tierra. Advertencia, distancias y tamaños no son proporcionales. Recomendamos visitar el sitio del 3753 Cruithne, haciendo click aquí. También es de Paul Wiegert.