(Actualizado 26 Sept. 2007 - Sciam/CA) Ahora resulta que gracias a los gases de invernadero generados por la agricultura nos estaríamos salvando de una era del hielo. Así lo asegura el geólogo William F. Ruddiman, quien señala que esta intervención, sin embargo, también está desatando el período interglaciar más cálido de los últimos 400 mil años, empujando al mundo hacia un terreno desconocido.
En un artículo publicado en la revista “Scientific American” de marzo de 2005, el geólogo y ambientalista norteamericano William F. Ruddiman, profesor emérito de la Universidad de Virginia, reveló que los efectos de la actividad humana en la naturaleza y el clima serían anteriores a la era industrial y que gracias a los gases de invernadero generados por la agricultura nos estaríamos salvando de una era glaciar.
Los niveles de ambos gases de invernadero en la atmósfera son controlados por la vegetación, mientras más vegetación más CO2 y más metano, lo que a su vez depende de la cantidad de luz solar que reciben las diferentes regiones de la Tierra. Esto está determinado por tres fenómenos astronómicos que afectan la órbita de nuestro planeta: la precesión de los equinoccios; las variaciones en la forma de la órbita terrestre y los cambios en el ángulo del eje de rotación de la Tierra. Un conjunto de parámetros que los meteorólogos llaman "forzantes naturales".
La precesión hace que el verano del hemisferio norte se acerque o aleje del Sol cada 11 mil años, favoreciendo períodos glaciares o interglaciares. Actualmente éste ocurre en el afelio, cuando la Tierra está 5 millones de kilómetros más lejos del Sol que en el perihelio, por lo que el hemisferio norte pasa por la época donde recibe menos radiación solar y debiéramos estar pasando por una época de bajas temperaturas.
El hemisferio norte regula el clima del planeta, debido a que allí se concentra la mayor parte de los continentes y estos absorben una mayor cantidad de radiación que el sur, donde encontramos principalmente agua, una conductora de la temperatura menos eficiente que las masas continentales.
Los otros fenómenos astronómicos, la excentricidad de la órbita y la posición del eje de rotación de la Tierra, no favorecen sin embargo una glaciación. El eje de la Tierra mantiene 23,44 grados de inclinación con el eje de su órbita, que está lejos de los 22,1 grados a los que puede llegar y que favorecerían una glaciación al recibirse menos radiación solar en las regiones altas de la Tierra y permitirían una mayor acumulación de nieve.
Ruddiman sostiene que examinando los datos obtenidos en el “Testigo de Hielo de Vostok” -una muestra de 3 kilómetros de profundidad obtenida en esa base antártica rusa- detectó algo extraño en el último tramo de la muestra. Anteriormente, en los períodos cálidos interglaciares, el metano alcanzaba casi 700 ppb (partes por billón - mil millones) cuando la precesión hizo que la radiación solar llegara al máximo (hace 11 mil años). Posteriormente las concentraciones de metano comenzaron a bajar a medida que el verano del norte se alejaba del Sol. De haberse mantenido la tendencia de otros intervalos interglaciares, el metano debiera haber caído a unos 450 ppb durante la actual mínima en el calor veraniego del hemisferio norte.
El científico agrega que la tendencia invirtió su dirección hace unos 5 mil años y comenzó a subir, hasta llegar a los casi 700 ppb actuales. Una situación similar está ocurriendo desde hace 8 mil años con el CO2.
El ángulo de 23,44 grados que mantiene el eje de rotación de la Tierra con el eje del Sistema Solar, varía en casi 1,5 grados cada 41 mil años, variación que puede desatar una edad de hielo.
Para Rosemman, fueron el avance y retroceso de los bosques y el derretimiento de permafrost en Siberia, los mecanismos que regularon el nivel de los gases de invernadero en la atmósfera durante las épocas interglaciares anteriores. Luego que los glaciares del hemisferio norte retrocedieron, los bosques recuperaron las tierras libres de hielo, parte del permafrost se derritió liberando metano y CO2, se formaron pantanos y la vegetación prosperó aumentando el nivel del metano y el CO2 atmosférico forzando naturalmente un aumento de la temperatura en el planeta. Once mil años después, al recorrer la Tierra el proceso inverso disminuía la radiación solar en al hemisferio norte, volvían las bajas de temperaturas y el hielo reconquistaba el terreno. El ciclo se venía repitiendo desde hace centenares de miles de años.
Pero en el último período interglaciar ocurrió algo nuevo. Hace 11 mil años el ser humano inventó la agricultura en Mesopotamia, extendiéndose por el resto del mundo.
Aunque el metano es producido naturalmente por selvas y pantanos, la agricultura lo incrementa con las quemas de pastizales y bosques, o el cultivo de arroz en terrenos inundados, prácticas agrícolas que se propagaron hace 5 mil años en Asia
La deforestación, para abrir campos para la agricultura, es culpable de revertir la disminución del CO2 en la atmósfera ya que los árboles derribados se pudren o se queman, produciendo CO2. Fueron nuestros antepasados lejanos los que inventaron las quemas para despejar campos para la agricultura hace 8 mil años.
Si bien podríamos estarnos capeando una era glaciar, la brusca alza de la temperatura global producida por la industrialización, amenaza con sobrepasar a corto plazo el nivel alcanzado por la temperatura planetaria durante el período interglaciar más cálido de los últimos 400 mil años. La humanidad empuja así a toda la naturaleza hacia un terreno desconocido.
Así, la tendencia al alza de los gases cae cuando en el Imperio Romano es asolado por diversas plagas que cobran las vidas de casi el 40% de la población de Europa. Lo mismo vuelve a ocurrir el siglo XIV con la Peste Negra que asoló Europa entre 1347 y 1351. La caída más abrupta y prolongada de la producción de CO2 ocurre después del descubrimiento de América, cuando las enfermedades introducidas por los europeos en el Nuevo Mundo mataron a alrededor de 50 millones de personas, el 90% de su población nativa. América permaneció casi despoblada entre los siglos XVI y XVIII y el lento repoblamiento de América, permitió la recuperación de sus bosques. Estos volvieron a ser talados con la llegada masiva de inmigrantes europeos durante el Siglo XIX, en pleno auge de Estados Unidos y la Revolución Industrial.
EL DESIERTO DE ATACAMA DESDE EL ESPACIO
(24/26 Noviembre, 2004 Spacedaily - CA)
La imagen, obtenida por el satélite europeo de observación de la Tierra, Envisat, muestra la totalidad del territorio de la Región de Antofagasta, en Chile; un sector del altiplano de Bolivia, a la derecha arriba, y de la Cordillera de Los Andes, en Argentina en el borde derecho.
Comprende el sector norte del Desierto de Atacama, el más seco de la Tierra después de los valles secos de la Antárctica. Está limitado por la Cordillera de la Costa al oste y la de Los Andes al este. Esta región rara vez recibe la caída de la lluvia.
Las primeras zonas verdes, que aparecen en esta imagen del Espectrómetro de Imágenes de Resolución Media, (MERIS) se ven a 200 kilómetros al este de la costa, en los pies de la Cordillera de Los Andes, donde vemos que aparecen las primeras nubes.
No se alcanzan a divisar los verdes valles alimentados por los ríos que bajan de la Cordillera de Los Andes, como el Loa, el Salado y el San Pedro, que han permitido la vida en los oasis de la región, desde hace miles de años.
Hay lugares de este desierto donde nunca se ha registrado la caída de la lluvia. En los sectores cercanos al mar, la única humedad que se conoce es la de la camanchaca, una densa neblina producida allí donde el aire enfriado por la helada Corriente de Humboldt del Océano Pacífico, que se origina en la Antártica, choca con el aire caliente.
Esta niebla, que permite la existencia de una rica flora y fauna en la costa, es aprovechada por plantas y animales, y literalmente cosechada por los habitantes de la costa, que la recogen en mallas para aprovecharla en su consumo.
El paisaje del Desierto de Atacama está dominado por un altiplano cubierto de flujos de lava y cuencas de sales. La conspicua área blanca que aparece bajo el centro de la imagen es el Salar de Atacama, que comienza justo al sur del pueblo de San Pedro de Atacama, ubicado justo al centro de la imagen, y fundado en 1540 por el español Don Pedro de Valdivia, el fundador de Chile.
La baja nubosidad y escasa humedad de esta región, está siendo aprovechada por los astrónomos europeos y estadounidenses, para ubicar grandes observatorios, como el Very Large Telescope (VLT), y el Atacama Large Millimeter Array (ALMA). El primero está instalado en el Cerro Paranal de 2.400 metros de altura, ubicado en la Cordillera de la Costa, a 14 kilómetros del mar. En la imagen está a medio camino entre la Península de Mejillones, que se proyecta hacia el mar a la izquierda de la fotografía y la Bahía de Taltal, en el límite inferior. El ALMA está siendo construido en el Llano de Chajnantor, con 5 mil metros de altura snm, que vemos en la imagen como una pequeña zona clara, justo al noreste del Salar de Atacama.
EL HOGAR VISTO DESDE MARTE
(23 Mayo 2003, CNN - CA) LA NASA entregó por fin el primer retrato de la Tierra vista desde Marte. Fue tomada por la nave espacial a control remoto Explorador Global de Marte, que orbita el vecino planeta desde Septiembre de 1997.
En la imagen se ven la Tierra y la Luna en fase de Cuarto Menguante, debido a que fue tomada cuando desde Marte, la Tierra se veía iluminada por un costado. Debido a que la Tierra y la Luna están más cerca del Sol que Marte, desde allí se ven con fases similares a las que vemos en la Luna, Venus y Mercurio cuando los miramos desde nuestro planeta.
Posteriormente la Tierra con su Luna, siguiendo una órbita más cercana al Sol y por lo tanto más veloz, se ha acercado al Planeta Rojo y si se realizara nuevamente la fotografía, la Tierra aparecería con menos superficie iluminada. A fines de Agosto, la noche del 26 al 27, Marte estará a sólo 55.758 millones de kilómetros, lo más cerca que estará en 60 mil años, y si bien nosotros veremos a Marte muy iluminado, un Marte Lleno, por estar en oposición con la Tierra, desde Marte verían una Tierra Nueva, o sea no la verán por estar pasando frente al Sol.
Esta imagen fue tomada desde una distancia de 138 millones de kilómetros y es parte de una imagen mayor tomada por la Cámara Orbital de Marte, a bordo de la sonda el 8 de Mayo recién pasado. Se trata de otra Primera Vez, ya que es la primera imagen de una Conjunción Planetaria que incluye a la Tierra tomada desde Marte: la conjunción entre Júpiter y la Tierra, que puede ser vista haciendo clic aquí.
Imagen: La Tierra y la Luna vistas desde Marte, a una distancia de 138 millones de kilómetros. Se distingue claramente Sudamérica y parte de Norteamérica, como zonas claras, cubiertas de nubes, contra el azul de los mares. El Polo Sur está arriba. La imagen ha sido procesada especialmente para que pueda aparecer la Luna, que es mucho más oscura, y ambos objetos puedan ser vistos juntos. Es decir la Luna ha sido aclarada ya que de otro modo no la veríamos. En esta oportunidad desde Marte la Tierra se veía con una magnitud aparente de -2.5 y la Luna de +0.9.
"Esta imagen nos da una nueva perspectiva... una en la que vemos a nuestro propio planeta como uno entre muchos", dijo Michael Malin, cuya compañía construyó y opera la cámara para el Laboratorio de Propulsión a Chorro en Pasadena, California. Júpiter puede verse en esta version más grande de la imagen. Comparando ambas imágenes nos podemos dar cuenta de la calidad de las imágenes de la Cámara de Malin, que permite ampliaciones de gran calidad. Malin explicó además que los colores fueron agregados a la imagen ya que su cámara obtiene imagenes sólo en escalas de grises, los colores fueron sacados de imagenes tomadas por otras naves espaciales de la pareja Tierra - Luna vista desde el espacio.
La NASA aseguró que la imagen no tiene precedentes - y no es por falta de ganas. Se intentó hacerlas en varias oportunidades desde la Estación Marciana del Pathfinder después que esta llegó a Marte en 1997, pero no se pudo debido a que lo impidieron cielos nublados.
Las imágenes de la Tierra vista desde el espacio han sido para muchos las más impresionantes y significativas entre todas las que han producido las misiones de la NASA. Pocos de los testigos que en su época vieron la transmisión realizada desde la Apolo 8 el 24 de Diciembre de 1968 podrían olvidarla. Durante la transmisión en vivo en la víspera de Navidad, los tres hombres, Frank Borman, James A. Lovell y William A. Anders, a bordo de una insignificante nave que surcaba la mas grande inmensidad que nadie se ha atrevido a cruzar, leían por turnos el libro del Génesis, mientras mostraban imágenes de la Tierra mientras surgía sobre el horizonte lunar. Era la primera misión humana a otro mundo: La Luna.
En 1990, cuando la nave automática Voyager 1 de la NASA alcanzó los límites del Sistema Solar, por una sugestión del astrónomo Carl Sagan, miró hacia atrás para dar una última mirada a la Tierra. La imagen, tomada desde 6 mil millones de kilómetros de distancia inspiró el título de su libro "Un Pequeño Punto Azul", publicado en 1994.
Sagan escribió: "Miren nuevamente a ese punto. Eso es aquí. Ese es el hogar. Allí estamos nosotros. En el están y han vivido todos los que amamos, todos los que conocemos, todos aquellos de los que hemos oído hablar, todos los humanos que alguna vez existieron".
NUEVA LUNA ERA PEDAZO DE COHETE
(22/10/2002 NASA - CA) Los astrónomos Steve Chesley y Paul Chodas del Proyecto Objetos Cercanos a la Tierra - NEO, de la NASA, han informado que el objeto J002E3 descubierto orbitando la Tierra por los aficionados Richard Fredrick y Vance Morgan a comienzos de octubre, no es otra Luna sino la extraviada tercera etapa, S-IVB, del cohete Saturno V, utilizado el 14 de noviembre de 1969 para enviar a la Apolo 12 a la Luna.
Esta expedición, al mando de Charles Conrad, Jr., estuvo revestida de momentos dramáticos desde sus primeros instantes, luego que dos rayos cayeran sobre el cohete al momento de despegar, produciendo el corte momentáneo del suministro eléctrico y de telemetría.
Luego de agotadas las etapas 1 y 2, el modulo de comando aun adherido a la etapa S-IVB entró en la órbita de estacionamiento 11 minutos y 44 segundos después del lanzamiento. Luego de 1 1/2 orbits la etapa S-IVB fue reencendida por 5 min. 45 seg. Para la inyección translunar que puso la nave en curso hacia la Luna. Tras esta operación, el modulo de comando se separó de la 3a etapa S-IVB para girar y retirar el Módulo Lunar guardado en su interior. La 3a etapa S-IVB, fue reencendida una tercera vez con el objeto de ponerla en órbita alrededor del Sol, sin embargo por un error en la unidad de instrumentos quedó en una órbita inestable alrededor de la Tierra.
Chodas calcula que la etapa del cohete escapó de la órbita de la Tierra en Marzo de 1971, empujada por la luz solar, fenómeno a la que esta etapa era muy sensible debido a su pintura blanca que la hace reflactante a la luz solar, que hace una leve pero constante presión sobre todos los objetos en el espacio. La etapa entró en una órbita inestable alrededor del Sol, a través de un portal ubicado en el Punto 1 de Lagrange, a 1.500 millones de km de la Tierra en dirección al Sol, y donde el tironeo gravitacional de la Tierra y el Sol son casi iguales.
Chodas afirma que con esta recuperación de la S-IVB, han podido refinar sus predicciones y conocer cual sera el futuro del objeto. “Es probable que luego de unas 10 órbitas alrededor de la Tierra y la Luna el objeto vuelva a escapar hacia el Sol. Hasta hace poco no descartabamos la posibilidad de un impacto con la Luna o la Tierra durante el próximo año. Con los nuevos datos estamos seguros que escapará del sistema Tierra-Luna en Junio del 2003. El objeto J002E3 S-IVB podría ser recapturado nuevamente por nuestro planeta, pero eso no ocurrirá hasta mediados de la década del 2040.
Vea la extraña órbita del objeto J002E3 S-IVB
En 1846, el astrónomo frances Frederic Petit, director del Observatorio de Toulouse, aseguró haber encontrado un segundo satélite de la Tierra en la forma de un objeto pequeño. Aunque nunca pudo ser corroborado y para la comunidad científica el objeto no existe, este descubrimiento aparece en la novela de Julio Verne "De la Tierra a la Luna", su encuentro con la nave proyectil donde viajan Nicholl, Barbicane y Ardan produce un leve desvío en su trayectoria que lo hace entrar en órbita de la Luna en lugar de estrellarse contra ella.
¡IMPRESIONANTE!
VEA COMO ESTA EL CLIMA MAGNETICO ALREDEDOR DEL POLO SUR
Imagen: Así está la atividad auroral en el hemisferio sur hoy día. Al centro del anillo rojo y amarillo está el Polo Sur Magnético. Se puede apreciar que si las tormentas no son muy extensas, sólo el sur de Australia y Nueva Zelanda pueden ser alcanzados por las auroras, que rara vez llegan al continente americano. Los colores corresponden a la intensidad de la actividad en ergs por centímetro cuadrado por segundo. Rojo intenso marca 10, amarillo 0,5 y azul oscuro 0. La flecha roja indica la dirección del planeta donde es el mediodía verdadero, esto es que va pasando bajo el Sol.
Para ver auroras desde el sur de Chile o Argentina, debe ser de noche, estar despejado y el campo de perturbación magnética debe alcanzar el cono sur del continente de Sudamérica. Para que ello ocurra debe haber una intensa actividad solar.
Esta imagen del NOAA se realiza en base a la información del satélite Polar Orbiting Environmental Satellite (POES), y es actualizada permanentemente. Vea la actividad auroral hoy en ambos hemisferios, gentileza de NOAA
El Sol nuevamente activo, vea el artículo completo.