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DATOS DE LA TIERRA:

Distancia Media al Sol: 150.000.000 km (1 Unidad Astronómica)
Afelio: 152.100.000 km
Perihelio: 147.088.000 km
Diámetro: 12.742 km
Masa: 5,97e24 kg
Satélites: 1 (La Luna)
Densidad: 5,52 g/cm3

Composición de la Tierra:
Hierro: 32,1% (En el núcleo)
Oxígeno: 30,1% (Formando parte de las rocas)
Silicio: 15,1% (En las rocas)
Magnesio: 13,9% (En las rocas)
Azufre: 2,9%
Nikel: 1,8% (En el núcleo)
Calcio: 1,5% (En las rocas)
Aluminio: 1,4% (En las rocas)
Todos los demás: 1,2%

Noticias del Planeta Tierra

Más Noticias del Planeta Tierra



EL CICLO DEL AGUA

(09-09-2013) Esta excelente animación de la NASA muestra una molécula de agua que completa el ciclo hidrológico. El calor del sol hace que la molécula se evapore de la superficie del océano. Una vez que se evapora, se transporta a la alta atmósfera y se condensa para formar nubes. Las nubes pueden moverse a grandes distancias y, finalmente, la molécula de agua caerá como lluvia o nieve. En última instancia, la molécula de agua llega de vuelta donde empezó ... al océano.

Créditos: NASA/Goddard Space Flight Center/UMBC.


AURORAS AUSTRALES EN BASE CONCORDIA

Auroras Australes sobre la estación Concordia de la ESA en al Polo Sur. (Haga click para agrandar). Foto: ESA.

(8 Noviembre, 2012 - ESA/CA) Los cielos invernales del Polo Sur, usualmente oscuros en invierno, se ven aquí invadidos por el brillo verde de una aurora austral, con el impresionante escenario de la Vía Láctea y un cielo cuajado de estrellas como telón de fondo.

Imagen arriba: Auroras Australes sobre la estación Concordia de la ESA en al Polo Sur, con la Vía Láctea de fondo. La foto fue tomada el 18 de Julio 2012. (Haga click en la foto para agrandar). Foto: ESA.

La única señal de vida en esta zona es la estación científica Concordia, que la ESA utiliza para la preparación de futuras misiones de larga duración fuera de la Tierra. En esta ubicación también se llevan a cabo investigaciones científicas sobre geología y glaciares relacionadas con el cambio climático, astronomía y campos magnéticos de planetas.

Aunque el Sol apenas se eleva sobre el horizonte durante meses, sus efectos se hacen notar fugazmente con la vista de las auroras australes o luces del sur (en el Polo Norte son conocidas como auroras boreales o luces del norte).

Este despliegue de color se produce cuando las partículas cargadas eléctricamente que provienen del Sol, y que viajan hacia nosotros con el viento solar, se encauzan en las líneas de los campos magnéticos de la Tierra y excitan los átomos de las capas altas de la atmósfera.

Los colores responden a colisiones con diferentes gases de la atmósfera a diferentes altitudes. Las colisiones con átomos de oxígeno normalmente generan auroras verdes, mientras que el nitrógeno enciende el cielo de colores rojizos.

Esta imagen fue obtenida el 18 de Julio por científicos que se alojaban en la base científica Concordia durante el invierno del hemisferio Sur.

Auroras australes sobre el Polo Sur vistas desde la Estación Espacial Internacional, en Marzo 2012. Crédito: ESA/NASA/André Kuipers. Imagen: Auroras australes sobre el Polo Sur vistas desde la Estación Espacial Internacional, en Marzo 2012. Crédito: ESA/NASA/André Kuipers.

Situado a 3.200 metros sobre el nivel del mar, y con una temperatura media de unos –51°C durante los meses de permanente noche invernal, Concordia proporciona las condiciones ideales para estudiar los efectos del aislamiento prolongado en un entorno extremadamente hostil.

Las lecciones aprendidas en este lugar ayudarán a preparar a los futuros astronautas para posibles misiones interplanetarias de exploración de Marte o incluso de otros lugares más alejados.

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MÁS SOBRE LAS AURORAS POLARES





¿ES LA TIERRA UN PLANETA DE AGUA?

La Tierra, desde el espacio vista por la misión Apolo 17. NASA. (Haga clik para agrandar).(21 Mayo, 2012 - NASA/CA) Las imágenes de la Tierra vista desde el espacio nos muestran lo que parece ser un planeta de agua líquida. Tal como aparece en esta imagen tomada con una cámara Hasselblad por uno de los tripulantes de la misión Apolo 17 el 7 de Diciembre 1972, mientras su nave viajaba hacia la Luna en la última de las misiones Apolo. El Sur está arriba, tal como la veríamos desde el hemisferio sur. (Imagen: Apollo 17, AS17-148-22727) (Haga clik para agrandar).

El agua de la Tierra. (Haga clik para agrandar). Crédito: USGS.

En realidad la Tierra está lejos de ser un planeta de agua. Esta forma apenas una delgada capa que cubre un 70 por ciento de su superficie con una profundidad promedio de 2 km, lo que le da el engañoso especto que conocemos. Estos océanos son bajos comparados con el radio de la Tierra: 6.370 km.

Si ponemos toda el agua, la que hay sobre y bajo la superficie, junta en un sólo lugar en una bola, esta sería muy pequeña en relación a la bola de nuestro planeta. La masa total de los océanos es de unos 1,35×10e18 toneladas, aproximadamente la 4.400 ava parte de la masa total de la Tierra. El resto es hierro y roca.

Imagen: El agua de la Tierra. (Haga clik en la imagen para agrandar). USGS

El radio de esta bola sería de unos 700 kilómetros, menos de la mitad del radio de la Luna. La pregunta de cómo llegó la Tierra a tener esta pequeña cantidad de agua y si es que hay aún más agua atrapada en el interior de la Tierra, es todavía una pregunta sin una respuesta definitiva sobre la cual se investiga.

Una posibilidad es que la mayor parte de esta agua haya sido traída por los cometas que llovieron sobre la Tierra durante los primeros milenios despues de su formación.


MOSCÚ DE NOCHE

Moscú de noche. NASA.

(17 Abril 2012 - NASA/CA) La nave japonesa Moscú aparece al centro de esta fotografía nocturna tomada por la tripulación de la Expedición 30 en la Estación Espacial Internacional - EEI, mientras volaban a unos 360 kilómetros de altura el 28 de Marzo, 2012.

A primera vista se aprecia uno de los paneles solares de la nave. El fotógrafo miraba hacia el nor-noreste, cuando el nadir de la estación era casi 49,4 grados de latitud Norte y 42,1 grados delongitud Este, a unos 150 kilómetros de la ciudad de Volgogrado. Sobre el horizonte se observa la aurora borel y los arreboles del amanecer. Crédito: NASA.


APARECER DE LA TIERRA DESDE LA LUNA




(12 Marzo 2012) La nave japonesa Kaguya (se pronuncia "kakulia", Selene en japonés) orbitó la Luna entre Octubre 2007 hasta el 10 de Junio 2009, a diferentes alturas.

En el video se puede ver cómo aparece la Tierra a la vista de la nave, que órbita la Luna en órbita polar, mientras la nave ingresa al lado nocturno de la Luna.

Si estuviéramos parados sobre la superficie de la Luna, veríamos a la Tierra siempre fija en la misma posición del cielo sin importar si es día o noche lunar, lo que fue relatado por Neil Armstrong, el primer hombre en pisar un mundo extraterrestre, en su venida a Chile. La altura de la Tierra respecto a los horizontes lunares dependerá de la latitud donde nos encontremos. Esto se debe a que la Luna da siempre la misma cara a la Tierra .

A medida que la Luna gira alrededor de la Tierra veríamos además como cambian las constelaciones tras la Tierra, ¡Hasta se podrían realizar horóscopos terrestres!

Las últimas órbitas de la Kaguya ocurrieron a una altura de 20 kilómetros, el peroapsis, y 50 kilómetros, el apoapsis. La nave fue estrellada intencionalmente el 10 de Junio 2009.

La nave liberó además los satélites Okina y Ouna, destinados a retransmitir los datos de la Kaguya a la Tierra y a realizar experimentos de interferometría.

Sepa más de la nave Kaguya haciendo click aquí.


VOLANDO ALREDEDOR DE LA TIERRA EN LA EEI




(11 Marzo 2012) Video time-lapse de la Tierra de noche vista desde la Estación Espacial Internacional tomadas por sus tripulantes. Se pueden ver ciudades iluminadas, tormentas eléctricas y auroras.

Para mantenerse en órbita, cayendo alrededor de la Tierra, la EEI viaja a 27.000 kilómetros por hora y da una vuelta alrededor del mundo cada 90 minutos. Ver en qué consisten los viajes orbitales

Publicado por Bitmeizer en You Tube. (Para ver permita los elementos bloqueados).


Estudio en tres planetas:
 

CAMPO MAGNÉTICO PROTEGE LA ATMÓSFERA DE LA TIERRA
 
La Agencia Europea del Espacio estudió los efectos de las tormentas solares en tres planetas utilizando sus satélites.

Representación artística del viento solar barriendo los planetas rocosos. (9 Marzo, 2012 - ESA/CA) Ante las preocupaciones de daños a la Tierra, producto de las tormentas solares en esta nueva etapa de actividad solar, es necesario recordar la protección que nos dan contra estas los campos magnéticos de nuestro planeta, sin los cuales no estaríamos aquí.

El paso de una ráfaga de viento solar durante una alineación planetaria ha permitido comparar cómo afectan estos fenómenos a las atmósferas de la Tierra y Marte. El resultado es evidente: el campo magnético de nuestro planeta es fundamental para mantener a la atmósfera en su sitio.

Imagen: Representación artística del viento solar barriendo los planetas rocosos. Crédito ESA.

Esta alineación de la Tierra y Marte tuvo lugar el 6 de enero de 2008. Las misiones europeas Clúster y Mars Express midieron cuánto oxígeno perdían las atmósferas terrestre y marciana, respectivamente, al paso de una ráfaga de viento solar. Al comparar los resultados, se pudo comprobar hasta qué punto el campo magnético protege a nuestra atmósfera.

Los científicos observaron que si bien la presión de radiación solar aumentaba una cantidad similar en ambos planetas, la atmósfera de Marte perdía diez veces más oxígeno que la terrestre.

Esta diferencia tendría consecuencias catastróficas a lo largo de miles de millones de años, y podría explicar, al menos en parte, porqué Marte presenta una atmósfera tan tenue hoy en día.

La atmósfera de Marte es barrida por el viento solarEl estudio demuestra la eficacia del campo magnético terrestre para desviar al viento solar y proteger a nuestra atmósfera.

Imagen derecha: Representación artística, la atmósfera de Marte es barrida por el viento solar, debido a la poca potencia de la magnetosfera de Marte

“El efecto protector del campo magnético es fácil de comprender y de simular matemáticamente, por lo que se ha convertido en una teoría ampliamente aceptada”, explica Yong Wei, del Instituto Max-Planck para la Investigación del Sistema Solar, en Alemania, y director de este estudio.

Al poder estudiar la atmósfera de estos dos planetas mientras estaban siendo azotados por la misma ráfaga de viento solar, han podido comprobar que la hipótesis era cierta.

El equipo de investigadores espera ampliar su estudio con los datos recogidos por la sonda Venus Express de la ESA, que también está equipada con un sensor capaz de medir las pérdidas de la atmósfera de Venus.

El estudio de Venus será fundamental para aportar un nuevo punto de vista a su investigación ya que, al igual que Marte, no cuenta con un campo magnético significativo, tiene un tamaño comparable al de la Tierra y sin embargo, presenta la atmósfera más densa de los tres planetas.

Estos datos ayudarán a poner en contexto los resultados obtenidos en la Tierra y en Marte.

La interacción del viento solar con Venus, la Tierra y Marte.Imagen: Representación artística de la interacción del viento solar con Venus, la Tierra y Marte.

Se acerca una serie de alineaciones planetarias que serán muy propicias para continuar con estos estudios.

“Durante los próximos meses tendrá lugar una buena alineación entre el Sol, la Tierra, Venus y Marte, que aprovecharemos para coordinar una campaña de observaciones utilizando los satélites Mars Express y Venus Express de la ESA y el observatorio solar STEREO de la NASA”, explica Olivier Witasse, Científico del Proyecto Mars Express para la ESA.

Clúster seguirá jugando un papel fundamental en estos estudios, ya que es la única misión capaz de realizar este tipo de análisis en el entorno de la Tierra.

Por otra parte, los científicos están muy interesados en ver cómo afectará el incremento de la actividad solar, asociado al ciclo solar actual, a la pérdida de partículas atmosféricas en los tres planetas.

“La familia europea de misiones en el Sistema Solar, con su capacidad única de observación, jugará un papel fundamental en el estudio de estos fenómenos a medida que se aproxima el máximo de actividad solar”, concluye Matt Taylor, Científico del Proyecto Clúster para la ESA.


Con la Luna:
 

ASTRÓNOMOS DESCUBREN VIDA EN LA TIERRA
 
Observando la Luna con el Very Large Telescope (VLT) de ESO, los astrónomos han encontrado evidencia de vida en el Universo — concretamente en la Tierra.

Luz cenicienta en la Luna. (4 Marzo 2012 - ESO/CA) Buscando un método para encontrar vida en otros planetas, un equipo internacional de astrónomos probó hacerlo con la luz que la Luna refleja de la Tierra durante la fase creciente.

Imagen: La "luz cenicienta" en la Luna ocurre cuendo el lado visible de la Luna está de noche y es iluminado por el reflejo de la luz del Sol en la Tierra. Este fenómeno puede ser visto al anochecer o amanecer, en creciente o menguante, poco después o antes de la Luna Nueva. Resulta espectacular a través de unos prismáticos o un telescopio. En la imagen vemos la Luna en creciente con Cerro Paranal y el VLT. Crédito: ESO/B. Tafreshi/TWAN

“Utilizamos un truco llamado observación earthshine (en inglés, luz cenicienta) para mirar la Tierra como si fuera un exoplaneta,” afirma Michael Sterzik (ESO), autor principal del artículo [1]. “El Sol brilla sobre la Tierra y esa luz se refleja de nuevo sobre la superficie de la Luna. La superficie lunar actúa como un enorme espejo y refleja la luz de la Tierra de vuelta hacia nosotros — y eso es lo que hemos observado con el VLT.”

Los astrónomos analizan la débil luz reflejada por la Tierra buscando indicadores, como ciertas combinaciones de gases en la atmósfera de la Tierra [1], los delatores de la presencia de vida orgánica. Este método hace de la Tierra un punto de referencia para la futura búsqueda de vida en planetas más allá del Sistema Solar.

Las huellas de vida, o biomarcadores, son difíciles de encontrar con métodos convencionales, pero el equipo ha sido pionero al aplicar un nuevo enfoque más sensible. En lugar de limitarse a observar cuán brillante es la luz reflejada en diferentes colores, también observan la polarización de la luz [2], una técnica denominada espectropolarimetría. Aplicando esta técnica al brillo de la Tierra observado con el VLT, pueden verse con claridad los biomarcadores en la luz reflejada desde la Tierra.

Reflejo en la Luna.

Imagen: La luz cenicienta, el reflejo de la luz del Sol en la Tierra que vemos reflejarse por segunda vez en la Luna, incorpora información sobre las características de la superficie terrestre. Puede ser visto en creciente o menguante.

Stefano Bagnulo (Observatorio de Armagh, Irlanda del Norte, Reino Unido), co-autor de este estudio, explica las ventajas: "La luz de un exoplaneta distante es difícil de ver debido al brillo de la estrella anfitriona, con lo cual es muy difícil analizarla — casi tan complicado como intentar estudiar un grano de polvo junto una potente bombilla. Pero la luz reflejada por un planeta se polariza, mientras que la de la estrella no. Por tanto las técnicas polarimétricas nos ayudan a capturar la débil luz reflejada de un exoplaneta proveniente de su deslumbrante estrella."

El equipo estudió tanto el color como el grado de polarización de la luz de la Tierra tras ser reflejada por la Luna, como si la luz viniera de un exoplaneta. Consiguieron deducir que la atmósfera de la Tierra es parcialmente nubosa, que parte de su superficie está cubierta de océanos, y que — y esto resulta crucial — hay vegetación. Pudieron incluso detectar cambios en la cobertura de nubes y en la cantidad de vegetación en diferentes momentos, dado que la luz reflejada por la Luna provenía de diferentes partes de la Tierra.

“Encontrar vida fuera del Sistema Solar depende de dos cosas: en primer lugar, de que esa vida exista y, en segundo, de que contemos con la suficiente capacidad técnica para detectarla” añade el co-autor Enric Palle (Instituto de Astrofísica de Canarias, Tenerife, España). “Este trabajo es un paso adelante en el camino para alcanzar esas capacidades.”

"La Espectropolarimetría puede, en última instancia, decirnos si la vida vegetal más simple — basada en procesos de fotosíntesis — ha emergido en algún otro lugar del Universo," concluye Sterzik. “Pero, por supuesto, no estamos buscando pequeños seres verdes ni evidencias de vida inteligente”.

La próxima generación de telescopios, como el E-ELT (European Extremely Large Telescope), podría ser capaz de darnos la extraordinaria noticia de que la Tierra no está sola como portadora de vida en el vasto Universo.

Notas:
[1] En la atmósfera de la Tierra, los principales gases de origen biológicos que se producen son el oxígeno, el ozono, el metano y el dióxido de carbono. Aunque estos gases pueden producirse de manera natural en la atmósfera de un planeta en pequeñas cantidades sin la presencia de vida. Lo que constituye un biomarcador es la presencia simultánea de esos gases en cantidades masivas que solo son explicables con la presencia de vida. Si súbitamente la vida desapareciera y no se continuasen creando esos gases, estos reaccionarían y se recombinarían. Algunos desaparecerían rápidamente y los biomarcadores característicos desaparecerían con ellos.
[2] Cuando la luz se polariza, sus campos magnético y eléctrico tienen una orientación específica. En la luz no polarizada la orientación de los campos es aleatoria y no tiene una dirección determinada. El truco utilizado en algunos cines 3D implica el uso de luz polarizada: las gafas filtran la luz polarizada que se envía a nuestros ojos izquierdo y derecho, recibiendo imágenes separadas realizadas con diferente luz polarizada. El equipo midió la polarización utilizando un modo especial del instrumento FORS2 en el VLT.

Información adicional
Esta investigación fue presentada en un artículo, “Biosignatures as revealed by spectropolarimetry of Earthshine (Biomarcadores revelados por espectropolarimetría del brillo de la Tierra)”, por M. Sterzik et al. y aparecerá en la revista Nature del 1 de marzo de 2012.
El equipo está compuesto por Michael F. Sterzik (ESO, Chile), Stefano Bagnulo (Observatorio de Armagh, Irlanda del Norte, Reino Unido) y Enric Palle (Instituto de Astrofísica de Canarias, Tenerife, España).


Discusión:
 

¿LLEGÓ EL AGUA A LA TIERRA EN LOS COMETAS?
 
El agua de los océanos de la Tierra podría haber llegado en los cometas que cayeron a la Tierra durante el período de formación de los planetas, hace 4.300 millones de años atrás.

Desierto de Atacama. (12 octubre 2011 - ESA) El telescopio espacial infrarrojo Herschelde la ESA, ha detectado en un cometa agua con la misma composición que la de los océanos terrestres. El hallazgo resucita la idea de que los mares de nuestro planeta podrían haber sido en el pasado gigantescos icebergs flotando en el espacio.

Imagen: El cometa Hartley 2, observado con el telescopio Herschel, de la ESA.

El origen del agua de nuestro planeta es aún objeto de intensos debates. La Tierra se formó a temperaturas tan altas que, de haber habido agua, se habría evaporado. Y sin embargo, los dos tercios del planeta están hoy cubiertos de agua que debió llegar desde el espacio, una vez que la Tierra se hubo enfriado. Los cometas aparecen como la fuente más probable de esa agua. Los cometas son, en realidad, gigantescos icebergs que atraviesan el espacio describiendo órbitas que se cruzan con las de los planetas, lo que hace posibles los choques. El impacto del cometa Shoemaker-Levy 9 contra Júpiter en 1994 fue un ejemplo. Además poco tiempo después de la formación del Sistema Solar había más cometas que ahora, y los choques eran probablemente mucho más frecuentes.

Hasta ahora sin embargo ninguna observación respaldaba la hipótesis de que el agua de los océanos proviene de los cometas. El dato clave para ello está en la abundancia de deuterio –una clase de hidrógeno, más pesado- presente en el agua.

Todo el deuterio y el hidrógeno presentes en el universo fueron sintetizados inmediatamente después del Big Bang, hace unos 13.700 millones de años, en un proceso en que las abundancias relativas entre ambos elementos quedaron fijadas. Pero la proporción de deuterio e hidrógeno en las moléculas de agua puede variar ; cuando se forma hielo en el espacio, la proporción deuterio /hidrógeno depende de las condiciones ambientales.

Estas variaciones permiten a los astrónomos investigar el origen del agua de la Tierra, comparando la proporción deuterio/hidrógeno del agua de los océanos con la del agua de objetos astronómicos.

En todos los cometas analizados hasta ahora el deuterio era dos veces más abundante que en el agua de la Tierra. Si estos cometas chocaron contra la Tierra, no debieron de aportar más de un pequeño porcentaje del agua de los océanos. De hecho, los astrónomos habían empezado a sospechar que el agua llegó a la Tierra procedente no de los cometas sino de los meteoritos, a pesar de que el contenido en agua de estos objetos es mucho menor.

Ahora el Herschel ha analizado el cometa Hartley 2 con su instrument HIFi, el más sensible hasta ahora para detector agua en el espacio, y ha demostrado que al menos un cometa está hecho de agua como la que compone los océanos. "La proporción deuterio/hidrógeno presente en el cometa Hartley es casi exactamente la misma que en los océanos de la Tierra", dice Paul Hartogh, del instituto Max Planck en Katlenburg-Lindau (Alemania), jefe del grupo internacional de investigadores autores del trabajo.

La razón de que este cometa sea diferente puede estar en su lugar de nacimiento. Hartley 2 se formó más allá de Plutón, en una gélida región del Sistema Solar llamada Cinturón de Kuiper.

Se cree que los demás cometas analizados hasta ahora por los astrónomos se formaron en las proximidades de Júpiter y Saturno –la gravedad de estos gigantes los colocó después en una órbita que se aleja a las afueras del Sistema Solar y luego vuelve hacia el Sol-.

Las nuevas observaciones sugieren por tanto que los océanos de la Tierra proceden, después de todo, de los cometas, pero sólo de una pequeña familia de ellos: los nacidos en el exterior del Sistema Solar. Ahí afuera, en el frío, la proporción deuterio/hidrógeno que queda registrada en las moléculas de agua podría haber sido bastante distinta de la del agua formada en el interior, más cálido, del Sistema.

Herschel tratará ahora de confirmar esta hipótesis observando más cometas.

"Herschel ha vuelto a abrir, con nuevos e importantes datos, una antigua y muy interesante discusión”, apunta Göran Pilbratt, jefe científico de Herschel, de la ESA. "Será emocionante ver adónde nos lleva este debate".


La Tierra y la Luna vistas desde Marte, a una distancia de 138 millones de kilómetros. Se distinge claramente Sudamérica. El Polo Sur está arriba.

(23 Mayo 2003, CNN - CA) LA NASA entregó por fin el primer retrato de la Tierra vista desde Marte. Fue tomada por la nave espacial a control remoto Explorador Global de Marte, que orbita el vecino planeta desde Septiembre de 1997.

En la imagen se ven la Tierra y la Luna en fase de Cuarto Menguante, debido a que fue tomada cuando desde Marte, la Tierra se veía iluminada por un costado. Debido a que la Tierra y la Luna están más cerca del Sol que Marte, desde allí se ven con fases similares a las que vemos en la Luna, Venus y Mercurio cuando los miramos desde nuestro planeta.

Posteriormente la Tierra con su Luna, siguiendo una órbita más cercana al Sol y por lo tanto más veloz, se ha acercado al Planeta Rojo y si se realizara nuevamente la fotografía, la Tierra aparecería con menos superficie iluminada. A fines de Agosto, la noche del 26 al 27, Marte estará a sólo 55.758 millones de kilómetros, lo más cerca que estará en 60 mil años, y si bien nosotros veremos a Marte muy iluminado, un Marte Lleno, por estar en oposición con la Tierra, desde Marte verían una Tierra Nueva, o sea no la verán por estar pasando frente al Sol.

Esta imagen fue tomada desde una distancia de 138 millones de kilómetros y es parte de una imagen mayor tomada por la Cámara Orbital de Marte, a bordo de la sonda el 8 de Mayo recién pasado. Se trata de otra Primera Vez, ya que es la primera imagen de una Conjunción Planetaria que incluye a la Tierra tomada desde Marte: la conjunción entre Júpiter y la Tierra, que puede ser vista haciendo clic aquí.

Imagen: La Tierra y la Luna vistas desde Marte, a una distancia de 138 millones de kilómetros. Se distingue claramente Sudamérica y parte de Norteamérica, como zonas claras, cubiertas de nubes, contra el azul de los mares. El Polo Sur está arriba. La imagen ha sido procesada especialmente para que pueda aparecer la Luna, que es mucho más oscura, y ambos objetos puedan ser vistos juntos. Es decir la Luna ha sido aclarada ya que de otro modo no la veríamos. En esta oportunidad desde Marte la Tierra se veía con una magnitud aparente de -2.5 y la Luna de +0.9.

"Esta imagen nos da una nueva perspectiva... una en la que vemos a nuestro propio planeta como uno entre muchos", dijo Michael Malin, cuya compañía construyó y opera la cámara para el Laboratorio de Propulsión a Chorro en Pasadena, California. Júpiter puede verse en esta version más grande de la imagen. Comparando ambas imágenes nos podemos dar cuenta de la calidad de las imágenes de la Cámara de Malin, que permite ampliaciones de gran calidad. Malin explicó además que los colores fueron agregados a la imagen ya que su cámara obtiene imagenes sólo en escalas de grises, los colores fueron sacados de imagenes tomadas por otras naves espaciales de la pareja Tierra - Luna vista desde el espacio.

La NASA aseguró que la imagen no tiene precedentes - y no es por falta de ganas. Se intentó hacerlas en varias oportunidades desde la Estación Marciana del Pathfinder después que esta llegó a Marte en 1997, pero no se pudo debido a que lo impidieron cielos nublados.

Las imágenes de la Tierra vista desde el espacio han sido para muchos las más impresionantes y significativas entre todas las que han producido las misiones de la NASA. Pocos de los testigos que en su época vieron la transmisión realizada desde la Apolo 8 el 24 de Diciembre de 1968 podrían olvidarla. Durante la transmisión en vivo en la víspera de Navidad, los tres hombres, Frank Borman, James A. Lovell y William A. Anders, a bordo de una insignificante nave que surcaba la mas grande inmensidad que nadie se ha atrevido a cruzar, leían por turnos el libro del Génesis, mientras mostraban imágenes de la Tierra mientras surgía sobre el horizonte lunar. Era la primera misión humana a otro mundo: La Luna.

En 1990, cuando la nave automática Voyager 1 de la NASA alcanzó los límites del Sistema Solar, por una sugestión del astrónomo Carl Sagan, miró hacia atrás para dar una última mirada a la Tierra. La imagen, tomada desde 6 mil millones de kilómetros de distancia inspiró el título de su libro "Un Pequeño Punto Azul", publicado en 1994.

Sagan escribió: "Miren nuevamente a ese punto. Eso es aquí. Ese es el hogar. Allí estamos nosotros. En el están y han vivido todos los que amamos, todos los que conocemos, todos aquellos de los que hemos oído hablar, todos los humanos que alguna vez existieron".



NUEVA LUNA ERA PEDAZO DE COHETE

Apollo 12 antes del despegue, Noviembre 1969(22/10/2002 NASA - CA) Los astrónomos Steve Chesley y Paul Chodas del Proyecto Objetos Cercanos a la Tierra - NEO, de la NASA, han informado que el objeto J002E3 descubierto orbitando la Tierra por los aficionados Richard Fredrick y Vance Morgan a comienzos de octubre, no es otra Luna sino la extraviada tercera etapa, S-IVB, del cohete Saturno V, utilizado el 14 de noviembre de 1969 para enviar a la Apolo 12 a la Luna.

Esta expedición, al mando de Charles Conrad, Jr., estuvo revestida de momentos dramáticos desde sus primeros instantes, luego que dos rayos cayeran sobre el cohete al momento de despegar, produciendo el corte momentáneo del suministro eléctrico y de telemetría.

Luego de agotadas las etapas 1 y 2, el modulo de comando aun adherido a la etapa S-IVB entró en la órbita de estacionamiento 11 minutos y 44 segundos después del lanzamiento. Luego de 1 1/2 orbits la etapa S-IVB fue reencendida por 5 min. 45 seg. Para la inyección translunar que puso la nave en curso hacia la Luna. Tras esta operación, el modulo de comando se separó de la 3a etapa S-IVB para girar y retirar el Módulo Lunar guardado en su interior. La 3a etapa S-IVB, fue reencendida una tercera vez con el objeto de ponerla en órbita alrededor del Sol, sin embargo por un error en la unidad de instrumentos quedó en una órbita inestable alrededor de la Tierra.

Chodas calcula que la etapa del cohete escapó de la órbita de la Tierra en Marzo de 1971, empujada por la luz solar, fenómeno a la que esta etapa era muy sensible debido a su pintura blanca que la hace reflactante a la luz solar, que hace una leve pero constante presión sobre todos los objetos en el espacio. La etapa entró en una órbita inestable alrededor del Sol, a través de un portal ubicado en el Punto 1 de Lagrange, a 1.500 millones de km de la Tierra en dirección al Sol, y donde el tironeo gravitacional de la Tierra y el Sol son casi iguales.

Chodas afirma que con esta recuperación de la S-IVB, han podido refinar sus predicciones y conocer cual sera el futuro del objeto. “Es probable que luego de unas 10 órbitas alrededor de la Tierra y la Luna el objeto vuelva a escapar hacia el Sol. Hasta hace poco no descartabamos la posibilidad de un impacto con la Luna o la Tierra durante el próximo año. Con los nuevos datos estamos seguros que escapará del sistema Tierra-Luna en Junio del 2003. El objeto J002E3 S-IVB podría ser recapturado nuevamente por nuestro planeta, pero eso no ocurrirá hasta mediados de la década del 2040.

Vea la extraña órbita del objeto J002E3 S-IVB

En 1846, el astrónomo frances Frederic Petit, director del Observatorio de Toulouse, aseguró haber encontrado un segundo satélite de la Tierra en la forma de un objeto pequeño. Aunque nunca pudo ser corroborado y para la comunidad científica el objeto no existe, este descubrimiento aparece en la novela de Julio Verne "De la Tierra a la Luna", su encuentro con la nave proyectil donde viajan Nicholl, Barbicane y Ardan produce un leve desvío en su trayectoria que lo hace entrar en órbita de la Luna en lugar de estrellarse contra ella.



¡IMPRESIONANTE!

Así está la atividad auroral en el hemisferio sur hoy día. Al centro del anillo rojo y amarillo está el Polo Sur Magnético Imagen: Así está la atividad auroral en el hemisferio sur hoy día. Al centro del anillo rojo y amarillo está el Polo Sur Magnético. Se puede apreciar que si las tormentas no son muy extensas, sólo el sur de Australia y Nueva Zelanda pueden ser alcanzados por las auroras, que rara vez llegan al continente americano. Los colores corresponden a la intensidad de la actividad en ergs por centímetro cuadrado por segundo. Rojo intenso marca 10, amarillo 0,5 y azul oscuro 0. La flecha roja indica la dirección del planeta donde es el mediodía verdadero, esto es que va pasando bajo el Sol.

Para ver auroras desde el sur de Chile o Argentina, debe ser de noche, estar despejado y el campo de perturbación magnética debe alcanzar el cono sur del continente de Sudamérica. Para que ello ocurra debe haber una intensa actividad solar.

Esta imagen del NOAA se realiza en base a la información del satélite Polar Orbiting Environmental Satellite (POES), y es actualizada permanentemente. Vea la actividad auroral hoy en ambos hemisferios, gentileza de NOAA

El Sol nuevamente activo, vea el artículo completo.



Las auroras australes de Gabriela Mistral

“El turismo ha empezado a descubrir la extraña hermosura del ángulo del mundo que se llama la Patagonia. El verano ofrece allí las noches que se prolongan con un crepúsculo inefable, hasta las veinticuatro horas; las auroras australes son un espectáculo de ensangrentamiento arrebatado del cielo, y el furor del viento otro espectáculo soberano que han contado en páginas preciosas los grandes geógrafos europeos.”

Gabriela Mistral en Discurso en la Unión Panamericana Washington, abril de 1939, citado en: http://www.gabrielamistral.uchile.cl/prosa/geografchile.html

La poetisa chilena fue directora del Liceo de Niñas de Punta Arenas en 1918.


LAS DESCONOCIDAS AURORAS AUSTRALES

Las Auroras Australes, o Luces del Sur, fotografiadas por Jonathan Berry sobre la  Estación Amundsen-Scott del Polo Sur de la NSF. (23 de Mayo, 2002 - Cosmiverse - Círculo Astronómico) Aunque son más conocidas las "auroras boreales" o "Luces del Norte", en el hemisferio sur ocurre este mismo fenómeno, gases ionizados por las partículas cargadas del Sol, que penetran por los Polos hasta la baja atmósfera de la Tierra.

Tenemos informes que en algunas oportunidades han sido vistas desde Punta Arenas, Usuahia y otras localidades de la Patagonia. Son menos conocidas que su contraparte norteña, debido a que las latitudes altas del sur están practicamente deshabitadas.

La magnífica fotografía que ilustra este artículo fue tomada por Jonathan Berry, que pasa el invierno austral, con un mes continuado de oscuridad, en la Estación del Polo Sur Amundsen-Scott de la National Science Fundation (NSF) de Estados Unidos. La NSF opera la única estación científica existente en el Polo Sur, donde lleva a cabo investigaciones astrofísicas. Ubicada en un lugar de difícil acceso, la estación está siento modernizada, para permitir su operación por todo el año.

La Antártica, y especialmente el Polo Sur, es el mejor lugar para observar las auroras australes, aunque naturalmente pocas personas pueden tener este privilegio.

Según la revista Cosmiverse el nombre de auroras viene de la antigua diosa del amanecer romana Aurora. Nuestros ancestros pensaban que las auroras eran un falso amanecer.

NUEVO:
¿PORQUE OCURREN?

El experto Mish Denlinger explica en su sitio web sobre las Auroras, que tres fenómenos invisibles para los humanos, se combinan para dar producir los hermosos despliegues de las auroras. El primero es nuestra atmósfera, formada por gases transparentes, principalmente nitrógeno y oxígeno, con trazas de hidrógeno, helio y otros compuestos. Luego están los campos magnéticos de la Tierra, que forman alrededor del planeta, una malla invisible de líneas que unen los polos magnéticos, lugares donde afloran a la superficie las manifestaciones del magneto de la Tierra, que reside en el núcleo de la Tierra. El tercer elemento es la nube de partículas provenientes del Sol, núcleos atómicos, protones y electrones, atrapados por los campos magnéticos en una zona llamada ionosfera.

Las auroras ocurren cuando partículas cargadas, principalmente electrones, son ocasionalmente acelerados a lo largo de las líneas de los campos magnéticos por el voltaje eléctrico que se genera entre la cola de la magnetosfera y los polos, que puede alcanzar 10.000 volts. Este voltaje empuja electrones hacia los polos acelerándolos a altas velocidades por las líneas del campo hacia la superficie de la Tierra, en los polos sur y norte, al alcanzar la zona baja de la ionosfera, la capa más alta de la atmósfera, chocan violentamente con los átomos del gas atmosférico generando luz y liberando más electrones.

Imagen: Las Auroras Australes, o Luces del Sur, vistas sobre la Estación del Polo Sur Amundsen-Scott de la National Science Fundation.

Abajo: (Oct. 2003) Auroras producidas por las recientes tormentas magnéticas, sobre Canadá con el cráter de impacto Manicouagan al fondo. Las nubes y la superficie de la Tierra están iluminadas por la luz de la Luna. "Aquí en la misma foto tenemos dos interesantes fenómenos espaciales: el daño de un impacto de asteroide sobre la superficie de la Tierra y las auroras", apuntó el autor de la imagen, el orbinauta de la EEI, Don Pettit.

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MAS AURORAS AUSTRALES

Una espectacular aurora austral, tomada en Nueva Zelanda por Ian Cooper, el 12 de Agosto del 2000. (5/Marzo/03) Parte de las partículas subatómicas cargadas, iones y electrones, expulsadas por el Sol son captadas por la magnetosfera de la Tierra y quedan atrapadas en los vastos campos magnéticos que rodean nuestro planeta.

En los polos magnéticos, los campos magnéticos penetra el suelo y cruzan la atmósfera, allí los campos magnéticos son perpendiculares a la superficie.

Durante las Expulsiones Masivas de Materia Coronal del Sol, el viento solar aplasta la magnetosfera generando un alto voltaje, que acelera los electrones atrapados hacia el polo magnético, esto los hace chocar violentamente con los enrarecidos gases de la ionosfera. Se encienden así los gases de la alta atmósfera de la misma forma que los tubos de neón o la pantalla del televisor.

Ian Cooper, autor de la imagen de arriba nos cuenta porqué no vemos muchas Auroras Australes en Sudamérica: "El Polo Sur Magnético está sobre Tasmania en la costa Antártica. Esto hace que el ovalo auroral esté inclinado hacia Nueva Zelanda y Australia en desmedro de Sudamérica y Sudáfrica." Está a unos 2.660 km del Polo Sur Geográfico de la Tierra, en los 66°S y 139°E en la costa Adélie de la Antártica, y fuera del Círculo Polar Antártico.

No confundir el Polo Magnético con el Polo Geomagnético, que está en la intersección de la superficie de la Tierra con la extensión del eje del dipolo que se asume existe en el centro del planeta y que se supone como la causa del campo magnético terrestre. El Polo Geomagnético Sur está en los 78° 30' S y 111° E, cerca de la Estación Rusa Vostok en la Antártica.



ESTUDIAN EFECTO INVERNADERO DE VENUS EN LA TIERRA

En rojo, zona del océano afectado por ola ede calor (17 de Mayo, 2002 - Ames/NASA) Estudiando una región del Océano Pacífico occidental, los científicos podrían acercarse a comprender cómo Venus perdió toda su agua y se transformó en un infierno, donde las temperaturas superficiales alcanzan los 475° C. El estudio de este fenómeno local debiera ayudar además a los científicos a comprender las condiciones que en la Tierra, pudiesen conducir a una situación semejante.

Imagen: En rojo, zona del océano afectado por ola ede calor. El sur está arriba. Credito: Earth Observation System/NASA

El fenómeno, llamado efecto ‘invernadero desbocado’, ocurre cuando un planeta absorbe más energía del Sol que la que puede disipar de vuelta al espacio. Bajo estas circunstancias, mientras más se caliente la superficie, más rápido se acumula el calor. Los científicos detectan las señales de un efecto invernadero desbocado cuando la radiación de calor al espacio cae, mientras la temperatura de la superficie aumenta. Afortunadamente, esto ocurre en sólo un área de la Tierra – la "poza caliente" del Océano Pacífico occidental – justo al noreste de Australia. Como la "poza caliente" cubre sólo una pequeña parte de de la superficie de la Tierra, en nuestro planeta, como un todo, no sufre el efecto de un 'invernadero desbocado'. Los científicos creen que esto sí ocurrió en Venus entre 3 mil y 4 mil millones de años atrás.


LA TIERRA SE HACE MAS VERDE

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(Sept. 2001) Se empiezan a sentir los efectos del calentamiento global, la vegetación aumenta en las regiones polares del hemisferio norte, mientras se alarga la primavera y se acorta el otoño.

Son los resultados de un estudio, que utilizó información recogida durante 20 años, por instrumentos a bordo de los satélites polares de la serie NOAA de la NASA, que orbitan la Tierra pasando por los polos. En Eurasia (Escandinavia y Rusia) se observó, entre las latitudes 40ºN y 70ºN, un aumento en la vegetación de un 61%.

"Comprobamos que los cambios anuales en el crecimiento de la vegetación y la temperatura están estrechamente ligados", afirmó el Dr. Liming Zhou de la Universidad de Boston. Para ello el estudio incluyó la recopilación de información meteorológica de diversos orígenes, desde que existen registros. De acuerdo a éstos, la temperatura media del planeta registrada en 1998 fue la mayor de todas. Encontraron además, que el aumento de la temperatura del planeta ha crecido en los últimos 25 años, a una taza mayor que en los últimos 1.000 años.

Este aumento de la vegetación en las latitudes extremas había sido predicho, como uno de los resultados esperados del aumento en la atmósfera de los gases de invernadero, como el dióxido de carbono, producido por la combustión de los derivados del petróleo, como la bencina, el gas y la parafina.

Más Información en Ciencia@NASA.



EN EL AFELIO:
Más lejos y más caliente

A pesar que la Tierra pasó a comienzos de julio, (el 4 de julio el 2001 y el 6 de julio el 2002) por el afelio de su órbita, estuvimos 5.012.000 km más lejos del Sol, un 3,4% más lejos que en el perihelio y recibiendo un 7% menos de luz solar que en Enero, sin embargo la temperatura promedio de la Tierra en esta época es 2,3° más alta que durante el perihelio a comienzos de enero.

El afelio de la órbita, es el lugar más lejano del Sol de lo que podemos estar, 152,1 millones de kilómetros.

El 2 de enero del 2002, pasamos por el lugar contrario del afelio, el "perihelio" de nuestra órbita y estaremos lo más cerca que podemos estar del Sol, a 147.100.000 kilómetros. Hay entre ambos lugares una diferencia de 5.00.000 kilómetros.

Pero no podemos culpar de esta mayor distancia a la ola de frío y lluvias que castiga el extremo sur del continente americano. Tampoco nuestros amigos del hemisferio norte, encontrarán algún alivio para el tórrido verano por el que transitan. La estaciones no dependen sólo de la distancia al Sol, sino principalmente del ángulo de 23,44 grados que tiene el eje de rotación de la Tierra con el eje de su órbita.

En esta fecha la Tierra, por estar más lejos del Sol, recibe un 7% menos de luz que en Enero, por ello los veranos del hemisferio norte debieran ser más fríos que los del sur, sin embargo esto no ocurre y en promedio resultan ser unos 2,3º C más calientes. Esta paradoja se debe a que la Tierra tiene concentrados en el hemisferio norte la mayor parte de sus continentes, mientras que al sur del ecuador dominan los océanos. Cómo la tierra se calienta más fácil que el agua, retiene más calor. Además como allí es verano, los días son más largos y esas tierras quedan expuestas por más tiempo al Sol.

Agregamos a esto que, la Tierra al ser más oscura capta una mayor cantidad de energía solar que el agua. Otro fenómeno astronómico que compensa la menor radiación solar recibida durante el afelio y que colabora a calentar el verano del hemisferio norte, es que la Tierra se demora unos 3 días más, en recorrer la zona de su órbita de que va de octubre a marzo, que la que va entre abril y septiembre, ya que al ir más lejos vamos también más lento (2ª ley de Kepler).

Texto: Jorge Ianiszewski
Datos e ilustración: Tony Phillips de Science@NASA
6 Julio, 2001  

Mapa de la Tierra, mostrando sus zonas con mares y tierras

Este mapa de la Tierra, con el sur hacia arriba, como debe ser si lo miramos desde el hemisferio sur de la Tierra, muestra cómo los continentes se han amontonado en el hemisferio norte de la Tierra. Los hielos de la Antártica, en el Polo Sur, también colaboran a enfriar el verano austral con su alto nivel de reflección de la luz.

Artículo de Ciencia@NASA





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