LOS BELLOS CIELOS DE JULIO
Estamos pasando bajo el paisaje celeste más bello del año. Quienes estamos en las latitudes medias (20° Sur a 40° Sur) del hemisferio sur tenemos el privilegio de quedar a la medianoche bajo el mismo núcleo de la Vía Láctea, entre las pobladas y brillantes constelaciones de Sagitario y Escorpión. Allí se destaca por la bella estrella Antares, una estrella gigante roja ubicada a 600 años luz de distancia y que marca su corazón. Poco más al sur resplandecen Alfa y Beta Centauro, sumergidas junto a la Cruz del Sur en plena Vía Láctea.
Hacia el norte hay algunos luceros interesantes y llenos de historias que vale la pena observar y conocer. Los más brillantes son el rojizo Arcturo, muy alto en el cielo del Oeste al anochecer y Vega, también alto y al lado contrario, al este del cielo. Son estrellas cercanas, Arcturo está a 37 años luz de distancia y Vega a 25.
En esta época del año, la Eclíptica, la ruta que siguen los planetas, la Luna y el Sol en el cielo se encuentra alta en la noche y es una gran oportunidad para observar a los planetas, allí encontraremos a Júpiter y Marte. El primero se destaca como el más brillante del cielo y el segundo un hermoso y enorme lucero color naranja brillante, cuyo brillo va a ir aumentando noche a noche.
A eso de las 22:00 horas, se ubica sobre nuestras cabezas Escorpión, una de las pocas constelaciones fáciles de identificar, y que parece un enorme signo de interrogación dibujado en el cielo por las estrellas, donde el punto lo pone la brillante Antares, un lucero rojizo. La cabeza, formada por una fila de tres estrellas brillantes, viene a quedar al norte de Antares y las pinzas pasaron a formar la constelación de Libra en los tiempos (45 aC) cuando Julio Cesar estableció el calendario de 12 meses.
Sagitario por su parte está al oriente de Escorpión. Tras las estrellas de ambas constelaciones, todas las cuales quedan en nuestra vecindad, encontramos hermosas nebulosas y cúmulos estelares pertenecientes al Brazo de Carina-Sagitario de nuestra Vía Láctea. El mismísimo Núcleo de nuestra Galaxia es oculto por este brazo galáctico.
A propósito de Escorpión, John Wagoner, de la Revista Sky & Telescope, nos cuenta que la estrella Delta Escorpio, que es la del medio de las que forman la cabeza del Escorpión, pasa por un momento de un brillo excepcional. Actualmente se ve más brillante que su compañera Beta Escorpio y a pasado a ser la segunda en brillo de la constelación. Es una estrella muy caliente tipo B0 ubicada a 550 años luz, y binaria variable, que se ha transformado en variable. Comenzó a aumentar notoriamente su brillo a partir de Julio del 2000, y aunque con fluctuaciones, ha mantenido su nuevo brillo.
Actualmente tiene magnitud 1,8 acercándose en brillo a Antares, o Alfa Escorpio. Podría incluso aumentar su brillo y sobrepasarla, nadie sabe lo que puede hacer. No olvide fijarse en ella cuando mire hacia esta constelación, recomienda S&T.
En la mitología la estrella Antares, ubicada cerca de la Eclíptica, la línea por donde vemos moverse los planetas y que se parece un poco a Marte , era considerado su rival, y por eso se le llamó Anti-Ares, o Antares.
Entre las constelaciones de Escorpión y Sagitario, está Ofiuco la decimotercera constelación del Zodíaco, no considerada por los astrólogos, aunque hunda sus piernas en la Eclíptica, la zona del cielo por donde circulan el Sol y los planetas. El Sol pasa por allí entre el 30 de Noviembre y el 17 de Diciembre, y pertenecerían a este signo zodiacal todos los nacidos en esa época, aunque para ellos no haya predicciones astrológicas.
Mirando hacia el norte la estrella más brillante que encontraremos es Arcturo, de color naranja. Es la principal de la constelación de Bootes.
Si vive cerca del Trópico de Capricornio, 23,44 ° de latitud sur, no tendrá problemas en encontrar las bellas constelaciones del hemisferio norte: la mencionada Bootes, con su brillante Arcturo; al este de la cual encontrará, la pequeña Corona Boreal, con estrellas menos brillantes que forman un delicado semicírculo de estrellas. A la derecha de ésta, está la constelación de Hércules, con su notorio cuadrado de estrellas, le sigue hacia el Este, la pequeña constelación de Lira, que ubicará de inmediato gracias a la brillante estrella Vega.
A la medianoche, comienza a ubicarse frente a nosotros, el sector norte de la la Vía Láctea, que se orienta hacia el Nor-Oeste y en el hemisferio norte está marcada por la impresionante constelación del Cisne, también llamada la Cruz del Norte. Su cabeza mira hacia el Sur, y está marcada por la estrella amarilla (K3) Beta Cygnus o Albireo, ubicada a unos 385 años luz de nosotros mientras y su estrella más brillante es Deneb, la cola que apunta hacia el Nor-Oeste. Deneb es una inmensa estrella supergigante blanco azulada (A2), ubicada a 1.467 años luz de distancia.
DOS CRUCES DEL SUR EN LUGAR DE UNA
Miren hacia arriba y al sur al comienzo de la noche y busquen a la Cruz del Sur, cuidado pueden confundirse con otra cruz cercana, la Falsa Cruz, más grande que la auténtica, formada por estrellas de las constelaciones de Vela y Carina. Búsque las dos cruces, forman un hermoso conjunto celestial.
Participan en esta Falsa Cruz, las estrellas Delta Vel, Kapa Vel (Markeb), Iota Car (Turais) y Epsilon Car (Avior).
No lejos, a la izquierda de la Falsa Cruz brilla la estrella Gama Vela, también conocida como Regor. Fue rebautizada así por los astronautas de la malograda tripulación de la Apolo 1 de la NASA, era una de las estrellas que debían utilizar para navegar hasta la Luna. Es por el nombre de Roger Chaffe, al revés.
Sepa de los Efectos de los Solsticios y Equinoccios en la Tierra
CUANDO SALGA A OBSERVAR EL CIELO DE NOCHE, NO OLVIDE ABRIGARSE BIEN